La cultura china es espectacular y milenaria, pero a la vez es la más hija de puta. Los chinos de las grandes urbes quizás coman menos perro, pero compensan su hijoputez con racismo, explotación de sus mismos compatriotas y un sentimiento de superioridad sobre el resto de humanos que a mí me hacía descojonarme. Al final, la mara allá está tan pirada con su idea de superioridad que el nombre de China en chino es zhongguo, reino del centro o reino principal.
Anuncio de negros tienen mogollón, como anuncios de mexicanos -yo incluso tengo un amigo guatemalteco que salió en uno, haciendo por supuesto, de mexicano- y hasta anuncios de gringos.
Aunque para anuncios ridículos, el de una marca de mayonesa que he visto que han estado pasando últimamente: el verdadero sabor americano, dicen los hijos de puta, y ponen imágenes de nueva york y un chef haciendo de ramsey. Qué cabreo, cojonessss.