Demi
Poeta recién llegado
Buscaba en la piel algo nuevo por hallar
Recorría senderos oscuros, difíciles de encontrar.
Daba vueltas en semáforos vestidos de amarillo,
Se estancaba en los rojos y en los verdes temblaba al pasar.
El humo se elevaba mientras los ojos buscaban donde parar,
Y el silencio se expandía, conquistando el más allá.
Así era, como todo solía estar,
Así era, como vivían la desconfianza y la soledad.
De sol a sol, hace poco me vi pasear,
Encontrando estrellas y tesoros por mirar más allá.
De luna a luna también recorrí
Y me encontré con tus ojos, que con suerte no pasaron de mí.
Y tu risa invadió mi cuerpo, (y unos más ha de invadir).
Y la resaca de las noches en caravana, quedó destilada.
¿Cómo encontrar la calma en la divinidad?
Ya me ataste y me enamoraste, no puedo mirarte y no besarte.
Tu luz me llena la vida, tu cuerpo y tu cielo me llenan el alma
Tu infierno me da sed y así más he de querer.
Inventemos castillos, inventemos el mañana.
Y vayamos de punta a punta amarrados a una balsa.
Hasta que la última estrella se apague, naveguemos en nuestros corazones.
Recorría senderos oscuros, difíciles de encontrar.
Daba vueltas en semáforos vestidos de amarillo,
Se estancaba en los rojos y en los verdes temblaba al pasar.
El humo se elevaba mientras los ojos buscaban donde parar,
Y el silencio se expandía, conquistando el más allá.
Así era, como todo solía estar,
Así era, como vivían la desconfianza y la soledad.
De sol a sol, hace poco me vi pasear,
Encontrando estrellas y tesoros por mirar más allá.
De luna a luna también recorrí
Y me encontré con tus ojos, que con suerte no pasaron de mí.
Y tu risa invadió mi cuerpo, (y unos más ha de invadir).
Y la resaca de las noches en caravana, quedó destilada.
¿Cómo encontrar la calma en la divinidad?
Ya me ataste y me enamoraste, no puedo mirarte y no besarte.
Tu luz me llena la vida, tu cuerpo y tu cielo me llenan el alma
Tu infierno me da sed y así más he de querer.
Inventemos castillos, inventemos el mañana.
Y vayamos de punta a punta amarrados a una balsa.
Hasta que la última estrella se apague, naveguemos en nuestros corazones.