Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
Despacio se va la tarde
con tenue rumor de cierzo.
Las calendas de noviembre
a la pasión se han abierto.
Tú, flor de alcatraz que elije
para su mejor momento
el reloj de los brumarios
para, ahí, colgar recuerdos,
eres, adherida a mí,
murmullo de terciopelo,
cúspide de lo inefable
que me acuna en dulce hueco.
Hecha de otoño te vuelcas
en el cáliz de lo intenso
para, enseguida, escanciarte
en la copa de mis besos.
Esencia grata de arándano
en vivos cimborios bebo.
Anocheces la mirada
y rutilan los acezos.
Mándalas de sensaciones
desde el alma, y aún más lejos,
concéntricas van girando
por el cauce de los cuerpos.
con tenue rumor de cierzo.
Las calendas de noviembre
a la pasión se han abierto.
Tú, flor de alcatraz que elije
para su mejor momento
el reloj de los brumarios
para, ahí, colgar recuerdos,
eres, adherida a mí,
murmullo de terciopelo,
cúspide de lo inefable
que me acuna en dulce hueco.
Hecha de otoño te vuelcas
en el cáliz de lo intenso
para, enseguida, escanciarte
en la copa de mis besos.
Esencia grata de arándano
en vivos cimborios bebo.
Anocheces la mirada
y rutilan los acezos.
Mándalas de sensaciones
desde el alma, y aún más lejos,
concéntricas van girando
por el cauce de los cuerpos.
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