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Helada.

Luciana Rubio

Poeta veterano en el portal

¿Sabes?, es que no estás.
Tan solo estás en mi ansia.
Necesito tu voz
necesito esperanza.
El recuerdo me embrolla,
el recuerdo me escancia
tu voz almibarada
tu voz que silba y canta,
pero es voz sin tu boca,
pero es la mano manca.
Es boca que no besa
es mano que no atranca
mi cuerpo hacia tu cuerpo
mi cuerpo se desguanza.*
No tengo tu calor
tu calor que me arranca
el frío de la noche
el frío que es barranca
y me hundo en soledades
y me hundo gris y blanca
helada de dolores
helada de distancia.
*Desguanzar: significa en México «quedarse sin fuerza o vigor»
 

¿Sabes?, es que no estás.
Tan solo estás en mi ansia.
Necesito tu voz
necesito esperanza.
El recuerdo me embrolla,
el recuerdo me escancia
tu voz almibarada
tu voz que silba y canta,
pero es voz sin tu boca,
pero es la mano manca.
Es boca que no besa
es mano que no atranca
mi cuerpo hacia tu cuerpo
mi cuerpo se desguanza.*
No tengo tu calor
tu calor que me arranca
el frío de la noche
el frío que es barranca
y me hundo en soledades
y me hundo gris y blanca
helada de dolores
helada de distancia.
*Desguanzar: significa en México «quedarse sin fuerza o vigor»
Una profunda sensación de dolor.
Se ve que puede la ausencia ahogarnos en la nostalgia y la soledad.

Saludos
 
En tus versos muy sentidos
con romance nos desgranas
lo que mucho necesitas:
Del amor las esperanzas.

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Este poema es una expresión visceral del abandono, no solo físico, sino emocional. El hablante no puede acceder al otro: lo siente cerca en la memoria, pero inaccesible en el presente.

El texto me hace pensar en cómo la voz del otro puede ser sustento emocional, y cómo su ausencia puede derribar el cuerpo, apagar el calor vital. El poema parece surgir de alguien que ha amado con intensidad y ahora enfrenta el dolor de una distancia que se vuelve existencia congelada.

Al analizar el personaje lírico, noto una fragilidad expuesta sin artificios: su cuerpo ya no responde, sus emociones se quiebran, su deseo se ha convertido en frío. No hay idealización del amor: hay necesidad pura, emocional, carnal, desesperada.

Desde mi subjetividad, me toca el uso de imágenes físicas para nombrar emociones abstractas. La “mano manca”, la “boca que no besa”, el “calor que arranca el frío”... todo habla de una ausencia tan poderosa que duele en el cuerpo. El poema es una súplica sin destinatario, un eco que busca respuesta.
Te sientes abandonada, vacía y helada por la ausencia de alguien que fue vital. Sabe que esa persona aún existe, pero no está. Siente una necesidad física y emocional: de su voz, de su calor, de su contacto. La memoria no consuela, sino que embrolla y desgarra. Está perdido en su propio frío, hundido en una barranca de soledad, sin el cuerpo del otro que antes le sostenía. Es deseo y dolor, ternura y desesperación al mismo tiempo.
 
Este poema es una expresión visceral del abandono, no solo físico, sino emocional. El hablante no puede acceder al otro: lo siente cerca en la memoria, pero inaccesible en el presente.

El texto me hace pensar en cómo la voz del otro puede ser sustento emocional, y cómo su ausencia puede derribar el cuerpo, apagar el calor vital. El poema parece surgir de alguien que ha amado con intensidad y ahora enfrenta el dolor de una distancia que se vuelve existencia congelada.

Al analizar el personaje lírico, noto una fragilidad expuesta sin artificios: su cuerpo ya no responde, sus emociones se quiebran, su deseo se ha convertido en frío. No hay idealización del amor: hay necesidad pura, emocional, carnal, desesperada.

Desde mi subjetividad, me toca el uso de imágenes físicas para nombrar emociones abstractas. La “mano manca”, la “boca que no besa”, el “calor que arranca el frío”... todo habla de una ausencia tan poderosa que duele en el cuerpo. El poema es una súplica sin destinatario, un eco que busca respuesta.
Te sientes abandonada, vacía y helada por la ausencia de alguien que fue vital. Sabe que esa persona aún existe, pero no está. Siente una necesidad física y emocional: de su voz, de su calor, de su contacto. La memoria no consuela, sino que embrolla y desgarra. Está perdido en su propio frío, hundido en una barranca de soledad, sin el cuerpo del otro que antes le sostenía. Es deseo y dolor, ternura y desesperación al mismo tiempo.
Este poema es una expresión visceral del abandono, no solo físico, sino emocional. El hablante no puede acceder al otro: lo siente cerca en la memoria, pero inaccesible en el presente.

El texto me hace pensar en cómo la voz del otro puede ser sustento emocional, y cómo su ausencia puede derribar el cuerpo, apagar el calor vital. El poema parece surgir de alguien que ha amado con intensidad y ahora enfrenta el dolor de una distancia que se vuelve existencia congelada.

Al analizar el personaje lírico, noto una fragilidad expuesta sin artificios: su cuerpo ya no responde, sus emociones se quiebran, su deseo se ha convertido en frío. No hay idealización del amor: hay necesidad pura, emocional, carnal, desesperada.

Desde mi subjetividad, me toca el uso de imágenes físicas para nombrar emociones abstractas. La “mano manca”, la “boca que no besa”, el “calor que arranca el frío”... todo habla de una ausencia tan poderosa que duele en el cuerpo. El poema es una súplica sin destinatario, un eco que busca respuesta.
Te sientes abandonada, vacía y helada por la ausencia de alguien que fue vital. Sabe que esa persona aún existe, pero no está. Siente una necesidad física y emocional: de su voz, de su calor, de su contacto. La memoria no consuela, sino que embrolla y desgarra. Está perdido en su propio frío, hundido en una barranca de soledad, sin el cuerpo del otro que antes le sostenía. Es deseo y dolor, ternura y desesperación al mismo tiempo.
¡Ay!, que bien analizas el contenido del romance, me vuelve el dolor al leerte. Eres muy preciso y el desgarro de ausencia (nocturna) espejea en tus palabras. Muchas gracias por leer y dedicarme tu especial comentario que me resuena en el alma. Un abrazo.
 
Un lamento dulce como el llanto callado: delicado, íntimo, trémulo. La ausencia se vuelve caricia que duele, y la palabra, abrigo que no alcanza. Puro desconsuelo envuelto en miel.
Tristemente bello.
 

¿Sabes?, es que no estás.
Tan solo estás en mi ansia.
Necesito tu voz
necesito esperanza.
El recuerdo me embrolla,
el recuerdo me escancia
tu voz almibarada
tu voz que silba y canta,
pero es voz sin tu boca,
pero es la mano manca.
Es boca que no besa
es mano que no atranca
mi cuerpo hacia tu cuerpo
mi cuerpo se desguanza.*
No tengo tu calor
tu calor que me arranca
el frío de la noche
el frío que es barranca
y me hundo en soledades
y me hundo gris y blanca
helada de dolores
helada de distancia.
*Desguanzar: significa en México «quedarse sin fuerza o vigor»

Profundos versos amiga Luciana.
Un placer disfrutar de tu pluma.
Siempre un fuerte abrazo.

 
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