MASTER LY 22
Laly
Heridas
Entre las sombras
como almas peregrinas
ruedan piedras hacia la cañada
y la piel de las manos lacerada
sostiene botones de fuego
Hay elocuencia en las densas nubes
hay un crepitar sanguíneo
que fluye por la estepa con desparpajo
y va zurcido a ese minuto inmortal.
La humeante locomotora
flota en el obscuro éter
con la barrica aún medio llena
con un dulce elixir.
Señero brebaje
que entibia gargantas,
que abrillanta los ojos...
y ante ellos un ábaco con sonrisas
que se deslizan y
anestesian profundas heridas.
Entre las sombras
como almas peregrinas
ruedan piedras hacia la cañada
y la piel de las manos lacerada
sostiene botones de fuego
Hay elocuencia en las densas nubes
hay un crepitar sanguíneo
que fluye por la estepa con desparpajo
y va zurcido a ese minuto inmortal.
La humeante locomotora
flota en el obscuro éter
con la barrica aún medio llena
con un dulce elixir.
Señero brebaje
que entibia gargantas,
que abrillanta los ojos...
y ante ellos un ábaco con sonrisas
que se deslizan y
anestesian profundas heridas.