Con tus manos, enciende el sol su fuego,
y en tus sienes florecen las espigas
y el trino de los pájaros que abrigas
alivio es, para mi desasosiego.
Ahora que revivo nuestro apego
evoco de tus manos tan amigas
las penas, los sudores, las fatigas...
Tus manos de esperanza como un ruego.
Tu recuerdo es de brisa, pero dueles,
igual que tu mirada de claveles
y esos ojos del agua del rocío.
Y cambiaste tu luz del mediodía
por otra Luz que da la Eucaristía
en la Paz del señor. ¡Hermano mío!
José Soriano Simón
Marzo 2026
y en tus sienes florecen las espigas
y el trino de los pájaros que abrigas
alivio es, para mi desasosiego.
Ahora que revivo nuestro apego
evoco de tus manos tan amigas
las penas, los sudores, las fatigas...
Tus manos de esperanza como un ruego.
Tu recuerdo es de brisa, pero dueles,
igual que tu mirada de claveles
y esos ojos del agua del rocío.
Y cambiaste tu luz del mediodía
por otra Luz que da la Eucaristía
en la Paz del señor. ¡Hermano mío!
José Soriano Simón
Marzo 2026