Hilos de lluvia-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
Y cae la lluvia

y es un sustrato mi alma

que se desprende- yo,

prefiero estar loco de remate,

pues quién no lo está, definitivamente

sale loco-, así que, dudo

me rehabilito ante mí mismo,

sufro las consecuencias de las calles

inundadas, y las aceras se me aparecen

sucias y enlodadas, hasta caminos

superficiales de gentes y territorios

abandonados. Doy ligereza al aire,

me empapo de vida y de dicha, procuro

lo terrenal, aunque sea una sola vez,

dentro de este caudal, encuentro lo vivo

y lo muerto, por primera vez, de nuevo,

salgo a mi encuentro, y me estampan

dos criaturas, sus alas de advertencia.

Nadie sabe lo que escribe, ni de lo qué

escribe; así lo certifican las memorias

del agua: deseos, satisfacciones, o cosechas

de espigas triunfantes. Para qué? Me limito

a sentarme y a encender las luces del mundo,

por una sola vez.©
 
Y cae la lluvia

y es un sustrato mi alma

que se desprende- yo,

prefiero estar loco de remate,

pues quién no lo está, definitivamente

sale loco-, así que, dudo

me rehabilito ante mí mismo,

sufro las consecuencias de las calles

inundadas, y las aceras se me aparecen

sucias y enlodadas, hasta caminos

superficiales de gentes y territorios

abandonados. Doy ligereza al aire,

me empapo de vida y de dicha, procuro

lo terrenal, aunque sea una sola vez,

dentro de este caudal, encuentro lo vivo

y lo muerto, por primera vez, de nuevo,

salgo a mi encuentro, y me estampan

dos criaturas, sus alas de advertencia.

Nadie sabe lo que escribe, ni de lo qué

escribe; así lo certifican las memorias

del agua: deseos, satisfacciones, o cosechas

de espigas triunfantes. Para qué? Me limito

a sentarme y a encender las luces del mundo,

por una sola vez.©
Que poema tan bello, recorrido surreal por la locura de un mundo que se muestra cuerdo. Versos profundos aliados con cierta dosis de soledad inherente a la especie. Me ha encantado amigo Ben. Un abrazo. Paco.
 
Y cae la lluvia

y es un sustrato mi alma

que se desprende- yo,

prefiero estar loco de remate,

pues quién no lo está, definitivamente

sale loco-, así que, dudo

me rehabilito ante mí mismo,

sufro las consecuencias de las calles

inundadas, y las aceras se me aparecen

sucias y enlodadas, hasta caminos

superficiales de gentes y territorios

abandonados. Doy ligereza al aire,

me empapo de vida y de dicha, procuro

lo terrenal, aunque sea una sola vez,

dentro de este caudal, encuentro lo vivo

y lo muerto, por primera vez, de nuevo,

salgo a mi encuentro, y me estampan

dos criaturas, sus alas de advertencia.

Nadie sabe lo que escribe, ni de lo qué

escribe; así lo certifican las memorias

del agua: deseos, satisfacciones, o cosechas

de espigas triunfantes. Para qué? Me limito

a sentarme y a encender las luces del mundo,

por una sola vez.©
Empaparse de formas en esa humedad abierta, las memorias perdidas
en esa bsqueda de plasmacion que intenta huir de lo convencional.
excelente, luzyabsenta
 
Nadie sabe lo que escribe, ni de lo qué /escribe; así lo certifican las memorias /del agua deseos, satisfacciones, o cosechas /de espigas triunfantes.
Una muy bella expresión de un renacimiento desde la lluvia, esa generadora de vida que, en el caso del poeta, empapa sus sustratos más fértiles vivificandolos para que broten de ellos la mejor poesía, la que capta y cautiva al lector de tan bellos versos. Felicidades, querido compañero.
miguel
 
Y cae la lluvia

y es un sustrato mi alma

que se desprende- yo,

prefiero estar loco de remate,

pues quién no lo está, definitivamente

sale loco-, así que, dudo

me rehabilito ante mí mismo,

sufro las consecuencias de las calles

inundadas, y las aceras se me aparecen

sucias y enlodadas, hasta caminos

superficiales de gentes y territorios

abandonados. Doy ligereza al aire,

me empapo de vida y de dicha, procuro

lo terrenal, aunque sea una sola vez,

dentro de este caudal, encuentro lo vivo

y lo muerto, por primera vez, de nuevo,

salgo a mi encuentro, y me estampan

dos criaturas, sus alas de advertencia.

Nadie sabe lo que escribe, ni de lo qué

escribe; así lo certifican las memorias

del agua: deseos, satisfacciones, o cosechas

de espigas triunfantes. Para qué? Me limito

a sentarme y a encender las luces del mundo,

por una sola vez.©
ahora sé como tejer nubes, saludos cordiales
 
Una muy bella expresión de un renacimiento desde la lluvia, esa generadora de vida que, en el caso del poeta, empapa sus sustratos más fértiles vivificandolos para que broten de ellos la mejor poesía, la que capta y cautiva al lector de tan bellos versos. Felicidades, querido compañero.
miguel


Disculpa amigo, por no comentarte antes: muy grato lo que escucho procediendo de ti, un abrazo!!
 

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