Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Hoy,
descalzo y desnudo,
mi corazón te escribe,
con su verso mudo.
Hoy,princesa de cristal,
se han preguntado mis silencios por tu nombre,
me he deshecho de todas mis alhajas,
y solo el verso me ha quedado para darte.
Hoy, y solamente hoy, te entrego el alma
en volandas y entre notas descompuestas,
te entrego entera esta alma que te busca
como cachorro sediento de tus fluidos.
Hoy ,y solo hoy, se ha dibujado,
en mis pupilas tus pupilas cristalinas,
y ante el desánimo de esta larga espera,
con el corazón rasgado te he compuesto:
¡Oh princesa, no soy más que un pobre hombre,
que una noche vislumbró tu suave rostro,
y desde entonces, cada día es el primero,
en el cual sueño con tus ojos cristalinos
¿Cual puede ser mayor castigo que la ausencia,
del amor al corazón que entero ama?
A tus pies, fiel yo me postro en reverencia,
si un instante tu mirada me regalas!
descalzo y desnudo,
mi corazón te escribe,
con su verso mudo.
Hoy,princesa de cristal,
se han preguntado mis silencios por tu nombre,
me he deshecho de todas mis alhajas,
y solo el verso me ha quedado para darte.
Hoy, y solamente hoy, te entrego el alma
en volandas y entre notas descompuestas,
te entrego entera esta alma que te busca
como cachorro sediento de tus fluidos.
Hoy ,y solo hoy, se ha dibujado,
en mis pupilas tus pupilas cristalinas,
y ante el desánimo de esta larga espera,
con el corazón rasgado te he compuesto:
¡Oh princesa, no soy más que un pobre hombre,
que una noche vislumbró tu suave rostro,
y desde entonces, cada día es el primero,
en el cual sueño con tus ojos cristalinos
¿Cual puede ser mayor castigo que la ausencia,
del amor al corazón que entero ama?
A tus pies, fiel yo me postro en reverencia,
si un instante tu mirada me regalas!
Última edición: