Monje Mont
Poeta reconocido en el portal
HUELLA
Te veo a los ojos. La superficie cede.
Aún acusan los rastros que dejó la lluvia sobre el suelo.
Los llamas huellas, como los llamaría cualquiera,
pero sabes que son sólo vacantes,
espacios vacíos usurpados por el agua. Espacios vacíos
como el miedo, que llenas con cualquier cosa.
Pero tu cuerpo es más que eso, en el reside la luz como un gato que dormita.
Y en tus bordes, el aroma indocumentado que expiden las orquídeas,
cuando trasiegan tu sabor hacia mis ojos.
Y te llamo huella, e intento ser alguien en la concavidad de tus espacios.
Te veo a los ojos. La superficie cede.
Aún acusan los rastros que dejó la lluvia sobre el suelo.
Los llamas huellas, como los llamaría cualquiera,
pero sabes que son sólo vacantes,
espacios vacíos usurpados por el agua. Espacios vacíos
como el miedo, que llenas con cualquier cosa.
Pero tu cuerpo es más que eso, en el reside la luz como un gato que dormita.
Y en tus bordes, el aroma indocumentado que expiden las orquídeas,
cuando trasiegan tu sabor hacia mis ojos.
Y te llamo huella, e intento ser alguien en la concavidad de tus espacios.
