tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Igual yo pienso que la realidad no se enfrenta, la humanidad está preparada para el escape.
Porque el que la enfrenta se suicida, el que la mira de frente se suicida.
Porque no podés contra la realidad, es un monstruo al que no podes mirar porque te devora al instante.
Entonces lo mejor es encontrar escapes, tratar de pasarlo lo mejor posible.
Para ir superando etapas.
Es un chamuyo de los psicólogos eso que dicen. ¡Sí que esto y que lo otro! ¡Que se vayan a cagar!!!
De alguna manera es un pesimismo optimista… jajaja
Lo que pasa es que es eso boludo.
El escabio, la falopa, los videojuegos, la calle, el gimnasio, el arte.
Todos los formatos de arte, son todos artilugios que utilizó y sigue utilizando,
la humanidad a lo largo de toda su historia para no enfrentar la realidad.
Porque es inexplicable el sabor amargo que te deja, porque son todos problemas…
Entonces uno trata de ir manejándose como puede.
Si vos te aceleras e intentas hacer todo junto no podés con la mente, empezás a perturbarte.
Por eso hay que ir fragmentando para no caer en la impulsión.
Porque el que la enfrenta se suicida, el que la mira de frente se suicida.
Porque no podés contra la realidad, es un monstruo al que no podes mirar porque te devora al instante.
Entonces lo mejor es encontrar escapes, tratar de pasarlo lo mejor posible.
Para ir superando etapas.
Es un chamuyo de los psicólogos eso que dicen. ¡Sí que esto y que lo otro! ¡Que se vayan a cagar!!!
De alguna manera es un pesimismo optimista… jajaja
Lo que pasa es que es eso boludo.
El escabio, la falopa, los videojuegos, la calle, el gimnasio, el arte.
Todos los formatos de arte, son todos artilugios que utilizó y sigue utilizando,
la humanidad a lo largo de toda su historia para no enfrentar la realidad.
Porque es inexplicable el sabor amargo que te deja, porque son todos problemas…
Entonces uno trata de ir manejándose como puede.
Si vos te aceleras e intentas hacer todo junto no podés con la mente, empezás a perturbarte.
Por eso hay que ir fragmentando para no caer en la impulsión.