Imagina que soy tu fiel cautiva,
tu enredadera,
hiedra de otoño extendida
resbalo por tus ojos tristes
Que hoy me miran.
Imagino que eres el mar,
de aquellas temidas olas bravías,
tan frías y hoy me atrapan
no me llevan nuevamente a la orilla.
Imaginamos que somos dos náufragos
perdidos sin destino, ni memoria
donde la historia no se rescribe
pero se pinta en hojas blancas
de eternos girasoles.
tu enredadera,
hiedra de otoño extendida
resbalo por tus ojos tristes
Que hoy me miran.
Imagino que eres el mar,
de aquellas temidas olas bravías,
tan frías y hoy me atrapan
no me llevan nuevamente a la orilla.
Imaginamos que somos dos náufragos
perdidos sin destino, ni memoria
donde la historia no se rescribe
pero se pinta en hojas blancas
de eternos girasoles.