Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Ahíta de la voz que tú has sembrado,
que es de colores múltiples, abierta,
me siento a descansar mientras incierta
se abre mi voz leyendo tu legado.
Tu voz que sabe amarga, por certera,
me enfrenta con las sombras que soslayo,
que no quiero pensarlas pues desmayo,
solo veo la luz aun siendo huera.
En este mundo falso que construyo
me acomodo en silencio mientras sueño.
Ignorar las verdades es mi empeño.
No quiero ver el mundo, pero intuyo,
que un día su verdad me hará justicia
me encontrará hecha sombra en mi impudicia.
que es de colores múltiples, abierta,
me siento a descansar mientras incierta
se abre mi voz leyendo tu legado.
Tu voz que sabe amarga, por certera,
me enfrenta con las sombras que soslayo,
que no quiero pensarlas pues desmayo,
solo veo la luz aun siendo huera.
En este mundo falso que construyo
me acomodo en silencio mientras sueño.
Ignorar las verdades es mi empeño.
No quiero ver el mundo, pero intuyo,
que un día su verdad me hará justicia
me encontrará hecha sombra en mi impudicia.