Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy quiero el divorcio
Sí! Ya lo escuchaste y, lo repito
quiero el divorcio...!
Pues estoy harto de tus infidelidades
a plena luz de mis ojos enfurecidos
como si no importara lo que pienso
Ya no me besas por las mañanas
ni tienes tiempo para tomarnos el café
ahora mi tiempo se lo dedicas a él
Y tus oídos que eran míos
y esos ojos noche con los que
devorabas mis pensamientos
Tus manos lo acarician día y noche
y cuando él habla tu lo escuchas
y te ríes sin ningún reproche
Como si yo no existiera ante tus ojos...
Te pasas horas dormida en sus redes
acariciando su cuerpo, y procuras escucharle
Verlo activo, reluciente, protegido
tan inteligente y moderno
tan reservado y obediente
Y yo aquí... sufriendo la vergüenza.
Los celos me carcomen y tú mujer...
hasta cuándo consentiras en engañarme.
Sí! Ya lo escuchaste y, lo repito
quiero el divorcio...!
Pues estoy harto de tus infidelidades
a plena luz de mis ojos enfurecidos
como si no importara lo que pienso
Ya no me besas por las mañanas
ni tienes tiempo para tomarnos el café
ahora mi tiempo se lo dedicas a él
Y tus oídos que eran míos
y esos ojos noche con los que
devorabas mis pensamientos
Tus manos lo acarician día y noche
y cuando él habla tu lo escuchas
y te ríes sin ningún reproche
Como si yo no existiera ante tus ojos...
Te pasas horas dormida en sus redes
acariciando su cuerpo, y procuras escucharle
Verlo activo, reluciente, protegido
tan inteligente y moderno
tan reservado y obediente
Y yo aquí... sufriendo la vergüenza.
Los celos me carcomen y tú mujer...
hasta cuándo consentiras en engañarme.