Parral
Poeta que considera el portal su segunda casa
Era alta espigada hermosa
su sangre era Alemana
era ingenua como el aire
el tono de su piel
era color de rosa
su sonrisa encantaba
Diáfana como la aurora
todos aquellos
que tuvimos el tesoro
de haberla conocido
creo que jamás
la podremos olvidar
Edna se llamaba
tenía el ingenio Germano
era rubia
y bella como la nieve
su mirada procedente
de unos ojos azules
refulgentes
como violetas silvestres
Sus dientes eran de perlas
Sus largos cabellos eran
cual bella cascada de oro
llegaban
hasta su breve cintura
era toda una hermosura
En ella
toda la beldad fluía
era tan llena de gracia
como
El Ave María...
José de Jesús