Intensidad

Julius 12

Poeta que considera el portal su segunda casa
Las estrellas incendiadas anadearon en el desierto,
tiranizaron mis ojos,
dejaron el crepúsculo con sangre y desvelos.
No hubo forma de negarme a contemplarlas
pero en ellas me descubro.
Ojalá yo me ofrendase a tí Dio-tima que
permaneces y sonries y odias.
Ojalá yo volase rasante,
ojalá me desplumase en los tornados y
con la tempestad alcanzase tus manos amorosas.
Las estrellas incendiadas permanecen ajenas,
escuchan imperturbables los latidos de mi amor
abismado.
Sólo así obtengo la sensación del pasado y del amor
infinito.
 
Última edición:
Amiga, has captado la profundidad; aunque para muchos es más importante lo evidente habrá que sumergirse
para hallar cierta certeza en lo abismal. Un saludo afectuoso y bendiciones.
 
Las estrellas incendiadas anadearon en el desierto,
tiranizaron mis ojos,
dejaron el crepúsculo con sangre y desvelos.
No hubo forma de negarme a contemplarlas
pero en ellas me descubro.
Ojalá yo me ofrendase a tí Dio-tima que
permaneces y sonries y odias.
Ojalá yo volase rasante,
ojalá me desplumase en los tornados y
con la tempestad alcanzase tus manos amorosas.
Las estrellas incendiadas permanecen ajenas,
escuchan imperturbables los latidos de mi amor
abismado.
Sólo así obtengo la sensación del pasado y del amor
infinito.
Dejas la sensibilidad sobre la piel al leer tan sentido poema, un gusto disfrutarlo, saludos cordiales.
 
Muy amable eres Jorge al apreciar mis condiciones, en realidad nunca me consideré demasiado talentoso, sólo me creo un amante del arte,un admirador de la poesía y el hecho que pueda producir algunas mejores u otras no tantas me hace muy feliz, aunque a pesar de estas reservas sigo intentanto evolucionar. Bendiciones para ti y un abrazo afectuoso.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba