Pablo Alejandro
Poeta adicto al portal
Te llamas Iris,
mi amada.
Deidad de los cielos.
Con tu llegada
anunciaste el final de mi tormenta.
Así te llaman,
espectro de luz
que inspira a mis ojos.
Así, Iris, como el arco.
Eres la señal del convenio
entre Dios y la tierra,
Así te llamo,
flor de vistosos colores,
de tallos largo
que colocan tu ombligo
justo al alcance de mis deseo.
De hojas como espadas,
que me protegen
del tiempo
y de su desdicha