Silbano
Exp..
Jardín de los Ciruelos no ríe ni sonríe.
Sus almendrados ojos solamente sollozan.
Encerrada en sí misma ella se ve muy triste,
como una penitente dentro de una pagoda.
Su delicado rostro de fina porcelana,
—que ayer admiración produjera en Pekín—,
hoy expone señales de una tortura ingrata
como execrables trazos en un celadón Ming.
Mei Yuan ya no concede sus risas ni sonrisas,
ni siquiera ante mí que sé de su llorar
cuando triste en su alcoba ella solo se mira
en mí que soy espejo… ¡espejo nada más!
[Si la rima asonante no corresponde a este Foro, solicito a los Moderadores
que muevan este poema al foro que mejor consideren]
Archivos adjuntos
Última edición: