La alianza

penabad57

Poeta veterano en el portal
Un símbolo no es nada más que un símbolo.

Antes la unión de los vientres,
el verbo similar como un arco iris en la vísceras,
el caudal de un río sin orillas,
los espejos y la luz
bajo cualquier rincón oscuro.

En tu falange el oro del aire,
en la mía tu verdad oronda de muescas invisibles.

Escrito está en la piel el círculo de los amantes
-años, nombres, virtud y silencio-
sobre el anular la llaga del oro,
incontables enigmas en un cilindro de cartílagos viejos.

En los días de la canícula
desnudo el mástil de las extremidades,
entonces miro la huella blanca
que ha dejado el aro fulgente donde las palomas ya no anidan.

Y pienso en la hondonada y su periferia,
en el cosmos de un compromiso voraz
que aún resiste al vendaval y a la extrañeza
de ese embate sin piedad,
de esa sinrazón inútil
que es la vida.
 
Última edición:
Un símbolo no es nada más que un símbolo.

Antes la unión de los vientres,
el verbo similar como un arco iris en la vísceras,
el caudal de un río sin orillas,
los espejos y la luz
bajo cualquier rincón oscuro.

En tu falange el oro del aire,
en la mía tu verdad oronda de muescas invisibles.

Escrito está en la piel el círculo de los amantes
-años, nombres, virtud y silencio-
sobre el anular la llaga del oro,
incontables enigmas en un cilindro de cartílagos viejos.

En los días de la canícula
desnudo el mástil de las extremidades,
entonces miro la huella blanca
que ha dejado el aro fulgente donde las palomas ya no anidan.

Y pienso en la hondonada y su periferia,
en el cosmos de un compromiso voraz
que aún resiste al vendaval y a la extrañeza
de ese embate sin piedad,
de esa sinrazón inútil
que es la vida.


Tu poesía es muy profunda, tus imágenes por momentos parecen ensoñaciones, y el talento de cada una de tus obras es admirable.
Fue un gusto leerte en esta pieza tan reflexiva.
Un abrazo.
 
Un símbolo no es nada más que un símbolo.

Antes la unión de los vientres,
el verbo similar como un arco iris en la vísceras,
el caudal de un río sin orillas,
los espejos y la luz
bajo cualquier rincón oscuro.

En tu falange el oro del aire,
en la mía tu verdad oronda de muescas invisibles.

Escrito está en la piel el círculo de los amantes
-años, nombres, virtud y silencio-
sobre el anular la llaga del oro,
incontables enigmas en un cilindro de cartílagos viejos.

En los días de la canícula
desnudo el mástil de las extremidades,
entonces miro la huella blanca
que ha dejado el aro fulgente donde las palomas ya no anidan.

Y pienso en la hondonada y su periferia,
en el cosmos de un compromiso voraz
que aún resiste al vendaval y a la extrañeza
de ese embate sin piedad,
de esa sinrazón inútil
que es la vida.
Me ha gustado, como siempre bellas imágenes para un sensible contenido. Un abrazo amigo penabad. Paco.
 
Logras siempre mucha profundidad querido amigo... y eso cautiva... hay tanta vida desplegada en tus versos...al menos a mí me deja el sabor de la lucha porque lo cotidiano, la rutina, no logre apagar la llama del amor...
Gracias por dejarnos disfrutar de tu poesía...
Te abrazo con todo mi cariño...
Nancy
 
Logras siempre mucha profundidad querido amigo... y eso cautiva... hay tanta vida desplegada en tus versos...al menos a mí me deja el sabor de la lucha porque lo cotidiano, la rutina, no logre apagar la llama del amor...
Gracias por dejarnos disfrutar de tu poesía...
Te abrazo con todo mi cariño...
Nancy
Gracias, Nancy, por tu lectura y amables palabras. Un abrazo.
 
Un símbolo no es nada más que un símbolo.

Antes la unión de los vientres,
el verbo similar como un arco iris en la vísceras,
el caudal de un río sin orillas,
los espejos y la luz
bajo cualquier rincón oscuro.

En tu falange el oro del aire,
en la mía tu verdad oronda de muescas invisibles.

Escrito está en la piel el círculo de los amantes
-años, nombres, virtud y silencio-
sobre el anular la llaga del oro,
incontables enigmas en un cilindro de cartílagos viejos.

En los días de la canícula
desnudo el mástil de las extremidades,
entonces miro la huella blanca
que ha dejado el aro fulgente donde las palomas ya no anidan.

Y pienso en la hondonada y su periferia,
en el cosmos de un compromiso voraz
que aún resiste al vendaval y a la extrañeza
de ese embate sin piedad,
de esa sinrazón inútil
que es la vida.
Vida y muerte unidos en una profundidad oceánica, no por eso menos certera, magnífico poema penabad57, saludos Alex
 
Un símbolo no es nada más que un símbolo.

Antes la unión de los vientres,
el verbo similar como un arco iris en la vísceras,
el caudal de un río sin orillas,
los espejos y la luz
bajo cualquier rincón oscuro.

En tu falange el oro del aire,
en la mía tu verdad oronda de muescas invisibles.

Escrito está en la piel el círculo de los amantes
-años, nombres, virtud y silencio-
sobre el anular la llaga del oro,
incontables enigmas en un cilindro de cartílagos viejos.

En los días de la canícula
desnudo el mástil de las extremidades,
entonces miro la huella blanca
que ha dejado el aro fulgente donde las palomas ya no anidan.

Y pienso en la hondonada y su periferia,
en el cosmos de un compromiso voraz
que aún resiste al vendaval y a la extrañeza
de ese embate sin piedad,
de esa sinrazón inútil
que es la vida.

Tu imaginación crea imágenes de otro mundo y ese mundo en el que te sumerges me gusta mucho. Un saludo cordial.
 

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