(quintetos exadecasílabos con rima interna y externa)
Por culpa de una alimaña, atados tengo los pies,
seguro que no la ves, pero siempre te acompaña,
ha causado incertidumbre desde el cerro a la montaña,
donde exista muchedumbre, nunca deja un viejo vivo
acabar con mucha herrumbre, tal parece su objetivo.
Y entre rejas invisibles, me mantiene el muy taimado,
como preso estoy aislado, viendo a otros impasibles,
pues su vida estará en juego ¿Creen que son invencibles?
Y el jugar con este fuego los acerca al cementerio
es un pobre tonto ciego, de quien no tiene criterio.
¿De dónde salió este bicho que estamos llenos de horror
paladeando el sabor, de la muerte y su capricho?
Mejor me quedo en mi casa, no quiero ocupar un nicho,
esperando a ver si pasa, esta pandemia agresiva
por su cubierta de grasa, espero yo que no “viva”.
No quedes como imprudente, atacándote a ti mismo,
guarda bien a tu organismo, no lo mezcles con la gente
vivirá para contarlo Siempre aquel que es más consciente
nadie más podrá cuidarlo como tú debes hacerlo,
solo tú podrás salvarlo y en resguardo mantenerlo.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Cpyright INDAUTOR.
Por culpa de una alimaña, atados tengo los pies,
seguro que no la ves, pero siempre te acompaña,
ha causado incertidumbre desde el cerro a la montaña,
donde exista muchedumbre, nunca deja un viejo vivo
acabar con mucha herrumbre, tal parece su objetivo.
Y entre rejas invisibles, me mantiene el muy taimado,
como preso estoy aislado, viendo a otros impasibles,
pues su vida estará en juego ¿Creen que son invencibles?
Y el jugar con este fuego los acerca al cementerio
es un pobre tonto ciego, de quien no tiene criterio.
¿De dónde salió este bicho que estamos llenos de horror
paladeando el sabor, de la muerte y su capricho?
Mejor me quedo en mi casa, no quiero ocupar un nicho,
esperando a ver si pasa, esta pandemia agresiva
por su cubierta de grasa, espero yo que no “viva”.
No quedes como imprudente, atacándote a ti mismo,
guarda bien a tu organismo, no lo mezcles con la gente
vivirá para contarlo Siempre aquel que es más consciente
nadie más podrá cuidarlo como tú debes hacerlo,
solo tú podrás salvarlo y en resguardo mantenerlo.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Cpyright INDAUTOR.
Última edición: