Valentina Pineda
Poeta recién llegado
He de hallar el amor o he de huir de él.
¿Cómo puede una mujer, en sus 6 sentidos, decir tal cosa?
¿O es que acaso no nacemos para amar?
He de hallar el amor o he de huir de él.
Palabras que se repiten en mi mente una y otra vez.
“He de huir de él”,susurran las mujeres; que es su miserableza hablan de lo infelices que son los hombres.
“He de hallar”, susurran las jóvenes sonrojadas mientras se crean un mundo de princesa encantada.
“El amor no sirve para nada”, escuchas de los decepcionados.
He de hallar el amor o he de huir de él.
“El amor existe” susurran los abundantes .
“El amor lo da el dinero” gritan los escasos.
He de hallar un árbol o un templo, y he de plantar esta amargura en un agujero y sellarlo con barro, y rezar que con el tiempo, esa semilla no se vuelva una mala yerba y consuma todo.
He de huir de él.
¿Cómo puede una mujer, en sus 6 sentidos, decir tal cosa?
¿O es que acaso no nacemos para amar?
He de hallar el amor o he de huir de él.
Palabras que se repiten en mi mente una y otra vez.
“He de huir de él”,susurran las mujeres; que es su miserableza hablan de lo infelices que son los hombres.
“He de hallar”, susurran las jóvenes sonrojadas mientras se crean un mundo de princesa encantada.
“El amor no sirve para nada”, escuchas de los decepcionados.
He de hallar el amor o he de huir de él.
“El amor existe” susurran los abundantes .
“El amor lo da el dinero” gritan los escasos.
He de hallar un árbol o un templo, y he de plantar esta amargura en un agujero y sellarlo con barro, y rezar que con el tiempo, esa semilla no se vuelva una mala yerba y consuma todo.
He de huir de él.