Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
Que larga es la avenida de la tarde
en la terraza de un café pensando en ti,
donde antaño saboreaba tus labios
con el azúcar de algún beso que te di.
Juega un niño con la pata de la mesa
que soporta esta tarde en soledad,
he vuelto a encender un cigarrillo
y tras el humo los suspiros se me van.
Es mala la nicotina y no debiera
también es malo el desamor y debería,
estar prohibida la ausencia de tu ser
en los aledaños de la solitaria alma mía.
Me había propuesto no escribir tristeza
pero escrita se ha quedado y ya es tarde,
para hacer un borrón sobre la espera
¡Que le importará tu ausencia a nadie!