Cuando llegó una luz radiante y blanca
con un nimbo de pálidos recuerdos
flotaba en la penumbra
un triste adiós desnudo de palabras.
Era un día cualquiera,
un día más para llorar tu ausencia.
No sé como llenar este vacío
que en tus ojos azules se inundaba
de un mar en primavera
con sus olas rizadas...
¡Oh muerte negra y fría!
¡Nívea llama helada!
No puedo prescindir de ti ni quiero
ser ni estar; y solo quiero admirar
aquel pequeño rincón
que era tu palomar.
Mi otoño ya se va de canas yerto
buscando al frío invierno
de las almas heladas
junto al ¡ay! del silencio...
.. más me queda el coraje
del poeta que escribe
un poema en la aurora
entre el vaho de un recuerdo.
José Soriano
SafeCreative
con un nimbo de pálidos recuerdos
flotaba en la penumbra
un triste adiós desnudo de palabras.
Era un día cualquiera,
un día más para llorar tu ausencia.
No sé como llenar este vacío
que en tus ojos azules se inundaba
de un mar en primavera
con sus olas rizadas...
¡Oh muerte negra y fría!
¡Nívea llama helada!
No puedo prescindir de ti ni quiero
ser ni estar; y solo quiero admirar
aquel pequeño rincón
que era tu palomar.
Mi otoño ya se va de canas yerto
buscando al frío invierno
de las almas heladas
junto al ¡ay! del silencio...
.. más me queda el coraje
del poeta que escribe
un poema en la aurora
entre el vaho de un recuerdo.
José Soriano
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