Minona
Poeta fiel al portal
No hay límites para nuestras pupilas atónitas,
por la calle vuela un ángel ciego y los hombres
se besan, prohíben, espían, alargan sus bocas
hacia el azul.
Oigo voces
aún es de noche y mis ojos siguen asomados
a un horizonte arañado por el viento.
No hay límites, no.
Condenados a muerte lloran sobre anuncios breves,
siento un disparo y tomo soledad en comprimidos.
Por fin, el día
desde las ventanas hombres en pijama
comparten la mañana.
Por fin, el día
me levanto ,
te canto esta canción de locos.
por la calle vuela un ángel ciego y los hombres
se besan, prohíben, espían, alargan sus bocas
hacia el azul.
Oigo voces
aún es de noche y mis ojos siguen asomados
a un horizonte arañado por el viento.
No hay límites, no.
Condenados a muerte lloran sobre anuncios breves,
siento un disparo y tomo soledad en comprimidos.
Por fin, el día
desde las ventanas hombres en pijama
comparten la mañana.
Por fin, el día
me levanto ,
te canto esta canción de locos.