La chica vacía.

SeñorGris

Poeta recién llegado
Ella era la persona más triste, más vacía, y más autodestructiva,
que he conocido nunca.

Siempre rodeada de gente,
siempre totalmente sola.

Solo amaba a la cocaína,
y los únicos visitantes fijos en su habitación
eran las botellas de alcohol barato que guardaba en la mesita de noche.

Tenia por ojos, dos trozos de hielo frío,
que transmitían -como único mensaje-
un "Yo no tengo alma".

Su piel siempre ardía,
y eso era lo único cálido que podías obtener de ella.

Y a la vez tan intensa, que en solo 24 horas la quise,
en solo 48 intenté salvarla.

Pero ella no quería salvadores,
solo algún que otro -siempre ocasional-
acompañante en su caída.

En solo 72 horas me obligué a olvidarla,
Para Siempre.

Pero hoy, como tantas otras veces, vuelvo a pensar en
La Chica Vacía.

A sabiendas de que ella, seguramente,
ni siquiera recuerda mi nombre.
 
Triste historia la que nos compartes en tu primera presentación lírica en el Portal.

Unplacer.jpg
 
Uff, que nostálgicos versos para retratar a esa "chica vacía" pero que de algún u otro modo te ha "llenado" de recuerdo,
y esos recuerdos te inspiraron a escribir este triste poema. Saludos y bienvenido "Señor gris", espero que con tu pluma
pintes versos de distintos colores!!
 
Gracias a ambos, por la bienvenida y por pasar por aquí, no conocía esta comunidad, y la verdad es que es todo un descubrimiento.
Tengo muchísimo que leer :)
 
Ella era la persona más triste, más vacía, y más autodestructiva,
que he conocido nunca.

Siempre rodeada de gente,
siempre totalmente sola.

Solo amaba a la cocaína,
y los únicos visitantes fijos en su habitación
eran las botellas de alcohol barato que guardaba en la mesita de noche.

Tenia por ojos, dos trozos de hielo frío,
que transmitían -como único mensaje-
un "Yo no tengo alma".

Su piel siempre ardía,
y eso era lo único cálido que podías obtener de ella.

Y a la vez tan intensa, que en solo 24 horas la quise,
en solo 48 intenté salvarla.

Pero ella no quería salvadores,
solo algún que otro -siempre ocasional-
acompañante en su caída.

En solo 72 horas me obligué a olvidarla,
Para Siempre.

Pero hoy, como tantas otras veces, vuelvo a pensar en
La Chica Vacía.

A sabiendas de que ella, seguramente,
ni siquiera recuerda mi nombre.
un vacío que esperamos no sea eterno, pues duele sentirlo así, saludos de nuevo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba