SeñorGris
Poeta recién llegado
Ella era la persona más triste, más vacía, y más autodestructiva,
que he conocido nunca.
Siempre rodeada de gente,
siempre totalmente sola.
Solo amaba a la cocaína,
y los únicos visitantes fijos en su habitación
eran las botellas de alcohol barato que guardaba en la mesita de noche.
Tenia por ojos, dos trozos de hielo frío,
que transmitían -como único mensaje-
un "Yo no tengo alma".
Su piel siempre ardía,
y eso era lo único cálido que podías obtener de ella.
Y a la vez tan intensa, que en solo 24 horas la quise,
en solo 48 intenté salvarla.
Pero ella no quería salvadores,
solo algún que otro -siempre ocasional-
acompañante en su caída.
En solo 72 horas me obligué a olvidarla,
Para Siempre.
Pero hoy, como tantas otras veces, vuelvo a pensar en
La Chica Vacía.
A sabiendas de que ella, seguramente,
ni siquiera recuerda mi nombre.
que he conocido nunca.
Siempre rodeada de gente,
siempre totalmente sola.
Solo amaba a la cocaína,
y los únicos visitantes fijos en su habitación
eran las botellas de alcohol barato que guardaba en la mesita de noche.
Tenia por ojos, dos trozos de hielo frío,
que transmitían -como único mensaje-
un "Yo no tengo alma".
Su piel siempre ardía,
y eso era lo único cálido que podías obtener de ella.
Y a la vez tan intensa, que en solo 24 horas la quise,
en solo 48 intenté salvarla.
Pero ella no quería salvadores,
solo algún que otro -siempre ocasional-
acompañante en su caída.
En solo 72 horas me obligué a olvidarla,
Para Siempre.
Pero hoy, como tantas otras veces, vuelvo a pensar en
La Chica Vacía.
A sabiendas de que ella, seguramente,
ni siquiera recuerda mi nombre.