Uqbar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta ciudad muere de a pocos mientras sus peces nadan hacia atrás.
La fuerza se trivializa cuando llueve sobre mojado y la vida sigue como siguen las cosas que no tienen sentido.
He soñado el valor de una historia que cuenta los rasgos de la luna pero,
le han crecido los ojos hasta casi tapar su cara oculta.
Si las manos pudieran desabotonarse, quedaría su corazón en los huesos.
¿Cuánta libertad le pedirías a tu calle, saltarías al vacío si pudieras dejarte atrás?
¿Reside tu coraje en seguir viviendo en una cueva mientras dices que eres libre?
Ningún sueño es inútil si lo alcanzas, pero esta ciudad ha dejado de soñar...
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