danie
solo un pensamiento...
Huesos descansando en el aposento,
grilletes escarchados la sostienen
arrullando su sueño con el manto gélido
del oscurecido atisbo sempiterno de Hades,
con las manos atadas al rosal marchito
y un fino bálsamo de flores convenciendo al tiempo
de que todavía no es momento.
El rímel de sus labios se despliega en la ventana
como entregando el último beso
¿Es qué su seducción puede acaso persuadir a la muerte?
¿Mitigar a la guadaña y a su verdugo, pidiéndole más tiempo?
Tal vez pueda, pero la intensión de la nodriza
es de finiquitar por siempre con esa punzante pena.
El hedor a hierbas fértiles
proveniente del suelo árido del camposanto,
se mezclan con los sentimientos,
la nodriza pulcra y refinada
temerosa de ofrecerse a las sábanas polvorientas
temerosa de ofrecerse a las sábanas polvorientas
con su manta de muscíneas escardadas,
piensa en el pavor de no sentir mas su cuerpo,
pero en un santiamén el miedo se convierte
en un cálido fulgor que la alivia de toda dolencia
por el simple hecho del bautizado y excomulgado padecimiento.
¡Va ha pernoctar, ya sin despertar,
su inmolado cuerpo yacerá inerte
bajo las sábanas que la cobijaran,
desvaneciendo sus abatidas y tormentosas penas!
La menesterosa nodriza por fin contuvo la mueca
de una sonrisa pletórica, acompañando al frío hálito
que dejaba la guillotina por el sendero terrenal.
Se despide de su empañado martirio,
tanto tiempo lo ha tenido que ya hasta lo consideraba un fiel amigo;
esta vez tiene la fuerza para hacer añicos
esos barrotes que fragmentan su vidorria,
esas mazmorras sofrías que la albergaron de por vida
La mece un pedestal celestial desde lo alto
y un truhán cuervo le traza los compases del olvido...
y un truhán cuervo le traza los compases del olvido...
Ella da las gracias por mostrarle el camino,
toma fuerza y voluntad inhalando el aliento perturbado juicio.
¡Antes de partir, un último compromiso!
Toma un sobre y una hoja con un manuscrito,
en ella posa una mosqueta,
lacrando el sobre con el beso de la despedida.
¡Esto es para que sepan que no fue una desquiciada y cobarde,
tomando el camino mas sencillo,
pues no tiene nada de fácil
ver a los ojos a la muerte y servir a su designo!