• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

La dama de hielo

calle C

Poeta recién llegado
La Dama de Hielo


Hay infiernos fríos
donde los demonios congelan las llamas,
donde los tridentes se forran de escarcha
y los cristales glaciares crucifican el alma.

Hay infiernos fríos que entumecen el amor
y convierten en gélidos vientos la pasión.

Impávida mujer de hielo,
tu emoción se congeló ante alguna traición
para no sentir el ardiente dolor,
ante las mentiras del engaño repetido
y preferiste el indoloro hielo en tu corazón.

Mujer con insensibles ovarios de nieve
y congelada postura de refrigerador,
andas por un mundo de soles y veranos
con tu aterido invierno interior,
fría e insensible al humano calor.

Tú odias el amor que se te ofrece
y que pudiera derretir tu corazón.
Convertiste en un helado témpano
tu otrora femenina condición.

¿Qué caricia podrías regalarle
a un hombre que anhelase tu pasión,
sin que tu mano llegue a quebrarse
frágil y cristalina como el hielo,
privada de auténtica emoción?

Tal vez una tibia llovizna
de pasiones dormidas
pueda derretir tu hielo interior.
Tal vez un beso ardoroso y distinto
sea tu salvación,
si desde las níveas entrañas
de tu emoción helada
volviera de nuevo
a nacer
el amor.




Del libro Las Huellas del Tiempo




 
La Dama de Hielo


Hay infiernos fríos
donde los demonios congelan las llamas,
donde los tridentes se forran de escarcha
y los cristales glaciares crucifican el alma.

Hay infiernos fríos que entumecen el amor
y convierten en gélidos vientos la pasión.

Impávida mujer de hielo,
tu emoción se congeló ante alguna traición
para no sentir el ardiente dolor,
ante las mentiras del engaño repetido
y preferiste el indoloro hielo en tu corazón.

Mujer con insensibles ovarios de nieve
y congelada postura de refrigerador,
andas por un mundo de soles y veranos
con tu aterido invierno interior,
fría e insensible al humano calor.

Tú odias el amor que se te ofrece
y que pudiera derretir tu corazón.
Convertiste en un helado témpano
tu otrora femenina condición.

¿Qué caricia podrías regalarle
a un hombre que anhelase tu pasión,
sin que tu mano llegue a quebrarse
frágil y cristalina como el hielo,
privada de auténtica emoción?

Tal vez una tibia llovizna
de pasiones dormidas
pueda derretir tu hielo interior.
Tal vez un beso ardoroso y distinto
sea tu salvación,
si desde las níveas entrañas
de tu emoción helada
volviera de nuevo
a nacer
el amor.




Del libro Las Huellas del Tiempo






Alguna vez se derritió un iceberg.Me gustó leerte,compañero,saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba