Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
LA DESPEDIDA
Ya llegó la hora de la despedida,
tengo que dejar atrás todos mis sueños
y retomar el sendero,
que me señala la vida,
no puedo negar que tristeza me causa,
dejar atrás todos mis anhelos y esperanzas,
lo más doloroso es dejar un sueño de amor,
que se arraigó tanto en mi corazón
y me mantuvo flotando en una nube,
en ella sigo, flotando y flotando,
pero sé, que es mi último día,
en ella volando.
No quiero llorar porque no quiero cerrar
este capitulo de mi vida,
con lágrimas vertidas,
sólo quiero recordarlo con mucha alegría,
porque es lo único que le dio a mi vida,
pero no puedo evitar que mis lágrimas caigan.
Duele cerrar las puertas de la esperanza,
pero tengo un consuelo, mañana habrá otro cielo
y quizás en el sendero que tendré que retomar,
encuentre un poco de felicidad
y sólo con paciencia aguardaré,
todo lo que la vida me quiera mostrar.
Bueno ya llegó el momento de la despedida,
cómo te digo, adiós, hasta pronto o hasta otro día,
o simplemente te veré en otra vida.
¡Ay! Que difícil es mirar hacia atrás y tener
la puerta que cerrar,
duele el corazón profundamente,
al tener que alejarme de todo lo que aquí encontré
pero el camino me está llamando,
más no me puedo tardar,
llevo mucho tiempo demorando la partida,
y mi otra vida aún me está esperando.
¡Ya! Llego el momento de la puerta cerrar,
y decirle adiós a mis sueños, a mis esperanzas
y al amor que me mantuvo en este mundo soñando,
sólo puedo decir, que mañana de otro cielo miraré
y donde esté, siempre te recordaré.
Ya llegó la hora de la despedida,
tengo que dejar atrás todos mis sueños
y retomar el sendero,
que me señala la vida,
no puedo negar que tristeza me causa,
dejar atrás todos mis anhelos y esperanzas,
lo más doloroso es dejar un sueño de amor,
que se arraigó tanto en mi corazón
y me mantuvo flotando en una nube,
en ella sigo, flotando y flotando,
pero sé, que es mi último día,
en ella volando.
No quiero llorar porque no quiero cerrar
este capitulo de mi vida,
con lágrimas vertidas,
sólo quiero recordarlo con mucha alegría,
porque es lo único que le dio a mi vida,
pero no puedo evitar que mis lágrimas caigan.
Duele cerrar las puertas de la esperanza,
pero tengo un consuelo, mañana habrá otro cielo
y quizás en el sendero que tendré que retomar,
encuentre un poco de felicidad
y sólo con paciencia aguardaré,
todo lo que la vida me quiera mostrar.
Bueno ya llegó el momento de la despedida,
cómo te digo, adiós, hasta pronto o hasta otro día,
o simplemente te veré en otra vida.
¡Ay! Que difícil es mirar hacia atrás y tener
la puerta que cerrar,
duele el corazón profundamente,
al tener que alejarme de todo lo que aquí encontré
pero el camino me está llamando,
más no me puedo tardar,
llevo mucho tiempo demorando la partida,
y mi otra vida aún me está esperando.
¡Ya! Llego el momento de la puerta cerrar,
y decirle adiós a mis sueños, a mis esperanzas
y al amor que me mantuvo en este mundo soñando,
sólo puedo decir, que mañana de otro cielo miraré
y donde esté, siempre te recordaré.