Antonio J. Martín
Poeta fiel al portal
Disfrutan la vida por puro placer,
no llevan dossier ni frenos que valgan,
sin miedo cabalgan a lomos de un sueño,
con todo su empeño van dando la talla,
no existe muralla para estos valientes
que alegran sus mentes
con bellas jugadas.
Las pilas cargadas de nuestros mayores
que son escultores de mundos que atrapan
y pronto se empapan de alegres vivencias
y mil ocurrencias que adornan su magia.
La vejez contagia amor y ternura,
estando a la altura, personas que agradan.
Tan pronto se enfadan si el ruido es molesto,
con un solo gesto los nervios aplacan
y al necio machacan con sabios consejos.
Desean festejos con todas sus ganas,
sonando campana y algún pasodoble
que anuncia el redoble con baile en la plaza.
Con dura coraza endulzan su vida
y en justa medida sus vidas alargan,
mayores que cargan con toda su historia,
en vieja memoria se queda guardada,
con mente avispada sus hilos manejan
y nunca se quejan ni forman un drama.
no llevan dossier ni frenos que valgan,
sin miedo cabalgan a lomos de un sueño,
con todo su empeño van dando la talla,
no existe muralla para estos valientes
que alegran sus mentes
con bellas jugadas.
Las pilas cargadas de nuestros mayores
que son escultores de mundos que atrapan
y pronto se empapan de alegres vivencias
y mil ocurrencias que adornan su magia.
La vejez contagia amor y ternura,
estando a la altura, personas que agradan.
Tan pronto se enfadan si el ruido es molesto,
con un solo gesto los nervios aplacan
y al necio machacan con sabios consejos.
Desean festejos con todas sus ganas,
sonando campana y algún pasodoble
que anuncia el redoble con baile en la plaza.
Con dura coraza endulzan su vida
y en justa medida sus vidas alargan,
mayores que cargan con toda su historia,
en vieja memoria se queda guardada,
con mente avispada sus hilos manejan
y nunca se quejan ni forman un drama.