darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es la energía que se destruye en mi interior,
un ser inefable anida en el amor,
es la energía que se transforma en olvido,
es el ímpetu de un beso onírico.
Me llevo una antítesis a lo recóndito
del corazón
y sentiré un abrazo de distancia.
La razón se aúna con la recreación
de miradas,
de ojos con el absurdo sendero del idilio.
Esperanzas de un instante lúdico,
de verbos en movimiento
y de sueños que vuelan con esa mariposa
de buen azar.
El destino te conoció y no se arrepintió,
aprendió a suspenderse por el éter
de la ensoñación
y se consumió en el dolor de tus palabras.
Y me preguntas: ¿Hasta cuándo escribes?
-Espero fenecer con una pluma en la mano.
un ser inefable anida en el amor,
es la energía que se transforma en olvido,
es el ímpetu de un beso onírico.
Me llevo una antítesis a lo recóndito
del corazón
y sentiré un abrazo de distancia.
La razón se aúna con la recreación
de miradas,
de ojos con el absurdo sendero del idilio.
Esperanzas de un instante lúdico,
de verbos en movimiento
y de sueños que vuelan con esa mariposa
de buen azar.
El destino te conoció y no se arrepintió,
aprendió a suspenderse por el éter
de la ensoñación
y se consumió en el dolor de tus palabras.
Y me preguntas: ¿Hasta cuándo escribes?
-Espero fenecer con una pluma en la mano.