Macalopez
Poeta adicto al portal
Una lengua sola me desplaza
un confín de miradores,
una rabiosa espera en una plaza
una mirada franca.
Una marea nueva que avanza
un estómago en potentes quemazones,
una espera torturada que se aplaza
una querencia blanca.
No me dejes vacía sin tus llamas
mañana me desnudo en tu presencia,
y hablaremos de libros o rubores
de sudor que llega de arma blanca.
un confín de miradores,
una rabiosa espera en una plaza
una mirada franca.
Una marea nueva que avanza
un estómago en potentes quemazones,
una espera torturada que se aplaza
una querencia blanca.
No me dejes vacía sin tus llamas
mañana me desnudo en tu presencia,
y hablaremos de libros o rubores
de sudor que llega de arma blanca.