Luis de Pablos
Poeta veterano en el Portal
Aunque a veces lo parezca
¿Verdad que no fuiste un sueño?
Que tu risa adornaba el aire
y tu cuerpo avergonzaba
a las palmeras.
Ella vivió conmigo
os lo prometo.
Y me amó como nunca
había amado a nadie.
Y yo la amé como nunca
había amado a nadie.
Y se fue como nunca
se había ido nadie,
y yo sufrí como
nadie había
sufrido antes
y entonces me desperté
-Frente a la frágil puerta
que conduce al infinito,
aquella que estando
al alcance de la mano
está siempre tan lejos-
y sus besos lo curaron todo
porque sus besos siempre
fueron besos de amor,
como los que nunca
me había dado nadie.
¿Verdad que no fuiste un sueño?
Que tu risa adornaba el aire
y tu cuerpo avergonzaba
a las palmeras.
Ella vivió conmigo
os lo prometo.
Y me amó como nunca
había amado a nadie.
Y yo la amé como nunca
había amado a nadie.
Y se fue como nunca
se había ido nadie,
y yo sufrí como
nadie había
sufrido antes
y entonces me desperté
-Frente a la frágil puerta
que conduce al infinito,
aquella que estando
al alcance de la mano
está siempre tan lejos-
y sus besos lo curaron todo
porque sus besos siempre
fueron besos de amor,
como los que nunca
me había dado nadie.