Téura
Poeta adicto al portal
LA HISTORIA EN SU MIRADA
Hay que ver.. cuanta ternura,
refleja su mirada,
en ella, se puede ver la historia..
en un instante ilustrada.
Nació, en un hogar..
donde no había, casi nada..
y vio, marchar a su padre..
a una guerra, que nunca terminaba.
Jamás.. jugó, ni nadie le explicó..
lo que ser niña.. significaba,
y un domingo, en una verbena..
se enamoró, cuando menos lo esperaba.
Él, le llenó sus días de amor..
y a su vientre de esperanza,
y la vida, le cambió..
de la noche a la mañana.
Comenzó, a sonreír..
mientras a su hijo amamantaba,
y su casa se calentó..
sin tener que cerrar las ventanas.
No olvida, que lloró tantas veces..
que ni podría contarlas,
las compensó, con los besos..
que sus nietos le regalaban,
y con abrazar, cada noche..
al hombre.. que la amaba.
Su vida, transcurrió tan rápida..
como un relámpago pasa..
y el espejo, le recuerda..
que su pelo, está lleno de canas.
Con tristeza, mira el reloj..
y se pregunta.. acongojada,
dónde ha dejado sus horas..
y por qué.. sus agujas nunca paran?.
Repasa con nostalgia sus recuerdos..
y con cuidado en un álbum los guarda,
es la herencia que legará..
en cariño, siempre fue afortunada.
Dejará.. durmiendo al corazón,
al lado de su incansable alma,
y esperará junto al balcón..
al ángel, que la lleve..
a un cuento de hadas.
Hay que ver. cuanta ternura..
refleja su mirada,
¿ Quién diría que sufrió..?
no sé le nota nada.
Téura
Hay que ver.. cuanta ternura,
refleja su mirada,
en ella, se puede ver la historia..
en un instante ilustrada.
Nació, en un hogar..
donde no había, casi nada..
y vio, marchar a su padre..
a una guerra, que nunca terminaba.
Jamás.. jugó, ni nadie le explicó..
lo que ser niña.. significaba,
y un domingo, en una verbena..
se enamoró, cuando menos lo esperaba.
Él, le llenó sus días de amor..
y a su vientre de esperanza,
y la vida, le cambió..
de la noche a la mañana.
Comenzó, a sonreír..
mientras a su hijo amamantaba,
y su casa se calentó..
sin tener que cerrar las ventanas.
No olvida, que lloró tantas veces..
que ni podría contarlas,
las compensó, con los besos..
que sus nietos le regalaban,
y con abrazar, cada noche..
al hombre.. que la amaba.
Su vida, transcurrió tan rápida..
como un relámpago pasa..
y el espejo, le recuerda..
que su pelo, está lleno de canas.
Con tristeza, mira el reloj..
y se pregunta.. acongojada,
dónde ha dejado sus horas..
y por qué.. sus agujas nunca paran?.
Repasa con nostalgia sus recuerdos..
y con cuidado en un álbum los guarda,
es la herencia que legará..
en cariño, siempre fue afortunada.
Dejará.. durmiendo al corazón,
al lado de su incansable alma,
y esperará junto al balcón..
al ángel, que la lleve..
a un cuento de hadas.
Hay que ver. cuanta ternura..
refleja su mirada,
¿ Quién diría que sufrió..?
no sé le nota nada.
Téura