Rominadelgado
Poeta recién llegado
No te conozco, pero te quiero.
¿Por qué te quiero, si no sé quién eres?
No sé cómo lloras, cómo ríes, cómo resuelves un problema.
No sé cómo comes, cómo tragas el agua que bebes, cómo te sientes en tus días malos, ni en los buenos.
No sé qué te gusta hacer, qué comida te hace feliz, ni cómo te llevas con tu familia.
No sé nada.
Pero aun así, te quiero.
Y son esas ganas las que encienden en mí el motor de la ilusión:
la ilusión de que algún día pueda saber todo eso de ti.
¿Por qué te quiero, si no sé quién eres?
No sé cómo lloras, cómo ríes, cómo resuelves un problema.
No sé cómo comes, cómo tragas el agua que bebes, cómo te sientes en tus días malos, ni en los buenos.
No sé qué te gusta hacer, qué comida te hace feliz, ni cómo te llevas con tu familia.
No sé nada.
Pero aun así, te quiero.
Y son esas ganas las que encienden en mí el motor de la ilusión:
la ilusión de que algún día pueda saber todo eso de ti.