Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Puso la mano en el fuego del existir
cuando aún sólo era cuerpo;
quiso plasmarlo,
dejar su huella
en la piedra que habitaba.
Pasarán los años,
quedarán las rocas y su tacto,
su cálida impronta y la certeza
de haber sido,
de haberse expresado.
Transitaron los milenios como si nada,
tiempo y materia, pero ahí está, aquí estamos.
Evolucionamos;
dejamos de lado la sencillez,
la nimiedad, de nuestro paso.
Ahora todo es humo en el aire.
Anónimo en el mejor de los casos;
como tú, como nuestra huella,
como nuestros pasos.