JUAN FRAUSTO ISLAS
Poeta recién llegado
Qué decir que nos sirva
qué decir que pueda sosegar
el alboroto de nuestras almas
y nos lleve al mismo silencio
de un pequeñito inocente
sin culpa
ni causa
ni pecado.
Pensamos,
sentimos estar bajo la misma luna
que respirábamos el mismo sueño
que dormíamos en la misma orilla.
Pero no,
no tenemos la misma luna
y el aire,
el aire sólo nos empuja
nos agazapa
cada uno hacia una distinta orilla.
No hay beso
ni tiempo
ni gozo,
algo que nos pueda mantener juntos
no para nosotros.
A pesar del beso
del gozo
del sueño en que creímos encontrarnos.
A pesar de todo
te quiero.
Y no soy
ni pretendo el próximo minuto
para mí poblado de ti,
porque aunque me dueles
no tengo un próximo paso
si ese paso a ti te duele.
qué decir que pueda sosegar
el alboroto de nuestras almas
y nos lleve al mismo silencio
de un pequeñito inocente
sin culpa
ni causa
ni pecado.
Pensamos,
sentimos estar bajo la misma luna
que respirábamos el mismo sueño
que dormíamos en la misma orilla.
Pero no,
no tenemos la misma luna
y el aire,
el aire sólo nos empuja
nos agazapa
cada uno hacia una distinta orilla.
No hay beso
ni tiempo
ni gozo,
algo que nos pueda mantener juntos
no para nosotros.
A pesar del beso
del gozo
del sueño en que creímos encontrarnos.
A pesar de todo
te quiero.
Y no soy
ni pretendo el próximo minuto
para mí poblado de ti,
porque aunque me dueles
no tengo un próximo paso
si ese paso a ti te duele.