Las puertas se cierran y nos conformamos con los vestigios hasta que los ojos, también, se cierran, Saludos cordiales, cesarfco.
Un problema nuestro, los humanos ajenos al primer mundo, entiéndase aquellos que vivimos en "economías emergentes" es la imposición del conformismo.
Ya sonó la hora, mi buen Sergio, de cambiar la página y no aceptar algo menor a aquello que nos ganamos.
Tu; yo; quien sea... no merecemos otra cosa que lo devengado con nuestro esfuerzo.
Entonces... me niego a creer que el estatus quo es un vestigio eterno.
Que esté arraigado en nuestro tuétano, es otra cosa. Pero ya estamos ante la puerta de la información, en donde la ceguera autoimpuesta es hecha a un lado.
No podemos resignarnos a recibir las sobras de otras mesas, cuando por méritos propios, pueden estar llenas nuestras tablas.
La historia es un lavado de cerebro. El testimonio de las rocas ha sido manipulado.
Es momento de leer otros códices y escuchar otros testimonios.
Tengamos presente que "la historia es escrita por quien ganó la guerra"
Perdona, Sergio, que se me desaten las neuronas.
Un abrazo