lesmo
Poeta veterano en el portal
Recorriendo el monte
Va la cuadrilla
Las duras espaldas
Del sol abrasadas
Están encorvadas.
Porque están segando
Del secano, el trigo,
Con el filo agudo
De ese tosco hocino.
El sudor se mezcla
Con aire caliente
Y al evaporarse
Alivia la frente.
- ¡Vamos haraganes!
Grita el capataz,
- Más ligero, más,
Que llega la noche
Y el dueño vendrá.
La voz que resuena
En la vaguada
Igual que una tralla
Que hiere la espalda.
Aunque doble el lomo,
Aunque mal comido,
Pan duro, aceitunas,
Siquiera tocino,
Es hombre orgulloso
Que yergue la barba
A su mal destino.
Resuenan los cascos
Por el caminillo
De un caballo fino.
En rica montura,
Con sombrero plano,
Llega el señorito,
Como una limosna,
A dar el jornal.
Las pocas monedas
Que guardan las manos
Llenas de los callos
Que hizo el hocino.
¡Qué poquillo pesan!.
Porque ya es de noche
Se va la cuadrilla
Con una reata
De unas mulillas.
Van a la covacha
Donde unos chiquillos,
Harapos y gritos,
Greñas y piojos,
Juegan en la puerta
Con un carretillo
De una remolacha.
En una sartén
Cuecen unas gachas,
Se ponen en medio
Y al hambre no engañan.
Otra vez de noche,
Despuntando el alba,
Se va la cuadrilla
A doblar el lomo,
A la hoz que brilla,
Con la última luna.
Y aluego la trilla.
Va la cuadrilla
Las duras espaldas
Del sol abrasadas
Están encorvadas.
Porque están segando
Del secano, el trigo,
Con el filo agudo
De ese tosco hocino.
El sudor se mezcla
Con aire caliente
Y al evaporarse
Alivia la frente.
- ¡Vamos haraganes!
Grita el capataz,
- Más ligero, más,
Que llega la noche
Y el dueño vendrá.
La voz que resuena
En la vaguada
Igual que una tralla
Que hiere la espalda.
Aunque doble el lomo,
Aunque mal comido,
Pan duro, aceitunas,
Siquiera tocino,
Es hombre orgulloso
Que yergue la barba
A su mal destino.
Resuenan los cascos
Por el caminillo
De un caballo fino.
En rica montura,
Con sombrero plano,
Llega el señorito,
Como una limosna,
A dar el jornal.
Las pocas monedas
Que guardan las manos
Llenas de los callos
Que hizo el hocino.
¡Qué poquillo pesan!.
Porque ya es de noche
Se va la cuadrilla
Con una reata
De unas mulillas.
Van a la covacha
Donde unos chiquillos,
Harapos y gritos,
Greñas y piojos,
Juegan en la puerta
Con un carretillo
De una remolacha.
En una sartén
Cuecen unas gachas,
Se ponen en medio
Y al hambre no engañan.
Otra vez de noche,
Despuntando el alba,
Se va la cuadrilla
A doblar el lomo,
A la hoz que brilla,
Con la última luna.
Y aluego la trilla.