poetakabik
Poeta veterano en el portal
Me duele el aire cuando tu voz calla,
me hiere el tiempo al verte desvanecer,
y busco en vano en lágrimas de ayer
el leve rastro de tu dulce talla.
Tu nombre vibra, incierto, en la batalla
que libra el alma por no enloquecer,
y sólo queda un eco de tu ser,
una ceniza fría que no estalla.
Mas si en la sombra surge tu reflejo,
como destello súbito y callado,
renace en mí la llama de tu espejo.
Y aunque tu ausencia sangre en mi costado,
suspiro al cielo roto, no me quejo
por el amor que nunca me ha dejado.
me hiere el tiempo al verte desvanecer,
y busco en vano en lágrimas de ayer
el leve rastro de tu dulce talla.
Tu nombre vibra, incierto, en la batalla
que libra el alma por no enloquecer,
y sólo queda un eco de tu ser,
una ceniza fría que no estalla.
Mas si en la sombra surge tu reflejo,
como destello súbito y callado,
renace en mí la llama de tu espejo.
Y aunque tu ausencia sangre en mi costado,
suspiro al cielo roto, no me quejo
por el amor que nunca me ha dejado.
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