Hola Fidel,
Para nada me molesta leer tus mensajes "mejicanos", porque son simplemente recuerdos que también comparto de alguna manera, son dos países que están geográficamente muy cercas, y por tanto con muchos vínculos culturales, nacidos de una historia común.
Es cierto que la base machista es fuerte en la vida de México, y se manifiesta muchísimo en la forma de hablar, al menos para los que aprendimos a querer a México por su música y sus películas, y de manera indirecta por su cultura machista, que al mismo tiempo es un machismo de dientes para afuera, porque que se derrite como la mantequilla cuando hay una mujer de por medio.
Nunca había pensado en esa observación sobre la mujer mexicana, que no se manifiesta de forma similar al hombre, ni siquiera cuando actúa de forma machista, como fue común en muchas películas de los años 50. El hombre lo manifiesta externamente, gritando a todo pacho, pero la mujer lo manifiesta en la acción directa.
Y todo ese machismo mutuo, hombres y mujeres lo disfrutábamos en esa época, viendo las películas de todas esas estrellas, en el viejo cine de barrio, o en la naciente televisión. Mientras más machista y gritona era la película, más personas llenaban los cines.
En el mensaje anterior hiciste un comentario sobre los músicos cubanos Silvio y Pablo. Pues te cuento que no solo les conocí, especialmente a Silvio, sino que estuve en las peñas nocturnas que se daban con su presencia a finales de los 60, en los días en que yo estudiaba en la Universidad de La Habana. A través de los años he escrito varios poemas dedicados a Silvio, y a Vicente Feliu, de la época en que Vicente y yo estudiábamos Física, y vivíamos en la misma residencia universitaria.
Yo subí al sitio uno de esos poemas, "
La muerte espera por ahí" que lleva el nombre de una canción que Silvio escribió por aquellos años, y me la dedico públicamente en una de aquellas peñas. Este poema ha sido más o menos que un tardío agradecimiento personal.
Por el momento me queda pendiente buscar tus poemas en el sitio, porque además de interesarme por la obra de los amigos, sería una falta de cortesía no interesarme por leerlos. En realidad es algo que se me hace difícil, porque dispongo de poco tiempo de conexión a internet (un problema aún no resuelto por acá, pues sigue siendo caro para el salario promedio de mucha gente) pues dependo esencialmente del servicio limitado que propicia la red universitaria a los profesores, para conectarse a distancia, es decir desde el hogar.
Después de mi mensaje anterior dediqué un buen rato a leer sobre la vida de Javier Solís, y recordar sobre todo sobre sus más importantes éxitos, que por entonces competían acá con los grandes éxitos de Miguel Aceves, del cual si habíamos visto varias de sus películas. Con Solís no ocurre igual porque él llega al cine años después, cuando ya Cuba estaba prácticamente aislada del exterior, y que yo recuerde sus películas no se conocieron hasta mucho después. Por ejemplo, yo tengo un disco LP de Solís, que compré a finales de los 90 (por supuesto, de pasta) que no lo vendo por ningún dinero, como no vendo un viejo y maltratado disco original de Los Beatles, que también logré comprar por esa época, y hoy quizás tenga un precio mucho mayor. Sin embargo, estaría dispuesto a donarlos si valiera la pena.
Es todo por el momento, visto que los mensajes son realmente largos para utilizar las páginas del Blog, creo que lo mejor será comunicarnos por correo. En mi caso la dirección es
facostaruiz82@gmail.com
Un abrazo,
Frank
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