Antares
Poeta adicto al portal
“ Demasiada calma en esta madrugada. Pasos firmes me conducen a otros lugares.
Me alejo, dejo atrás una ciudad en la que aún se vislumbran luces de neón.
Al límite de ella, me vuelvo, no se escucha nada, ni siquiera la locura del desenfreno.”
Callada noche me lleva,
Templanza que añora mi alma.
Recojo del viento un poema
que sólo me invita a la calma.
No importa lo tarde que sea
o si hay sueños que esperaba…
Si bajo un cielo de estrellas,
libertad y silencio me acompañan.
¿Se puede ser más dichosa
teniendo la paz deseada?
Reír con las risas de un niño.
Escuchar los pájaros que cantan.
El agua clara de un arroyo.
El cielo y las montañas.
La brisa meciendo los árboles.
Respirar y disfrutar la Templanza.
Me alejo, dejo atrás una ciudad en la que aún se vislumbran luces de neón.
Al límite de ella, me vuelvo, no se escucha nada, ni siquiera la locura del desenfreno.”
Callada noche me lleva,
Templanza que añora mi alma.
Recojo del viento un poema
que sólo me invita a la calma.
No importa lo tarde que sea
o si hay sueños que esperaba…
Si bajo un cielo de estrellas,
libertad y silencio me acompañan.
¿Se puede ser más dichosa
teniendo la paz deseada?
Reír con las risas de un niño.
Escuchar los pájaros que cantan.
El agua clara de un arroyo.
El cielo y las montañas.
La brisa meciendo los árboles.
Respirar y disfrutar la Templanza.
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