Un precioso poema, Selenschek. Me ha gustado mucho. Que sean o no alejandrinos los versos o que sea o no un soneto (que yo creo que sí lo es), como veo que se ha puesto en cuetión con Antorcha, pues eso realmente es lo de menos, amigo; lo de más es que este poema encierra una belleza enorme y, por supuesto que ombligo no resulta ser una palabra para nada forzada en el contexto de estos amorosos versos; es un apalabra tan sensual y de tan erótico regusto que hasta la echaría de menos si na la hubieses puesto.
No conocía tu poesía, es la primera vez que te visito pues tengo la mala costumbre de no salir del foro de clásica no competitiva. Ahora, leyendo esto, me doy cuenta de lo que me pierdo.
Te felicito y mando un cordial saludo.