lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
En el sendero húmedo
de la sierra callada,
congelado el tiempo
en escarcha y madrugada,
al sabor de la pólvora caliente,
se quebró una voz,
cálida y envolvente,
voz de romance y llanto,
de muerte y de luna,
de amapola y fragua,
de alvero y luces...
La voz del poeta.
Las fuentes de Granada lloran tu ausencia,
y las aguas del Darro llevan tu pena;
tu latido, Federico, es eco en el viento,
y riego en mis venas.