lesmo
Poeta veterano en el portal
Si mi padre en su yegua se alzaba
le mostraba total caridad
pues la brida mimoso aflojaba
con cariño, ternura y piedad.
Por el monte veloz galopaba
con caricias de gran suavidad,
las espuelas jamás las llevaba.
¡Eran nobles los dos de verdad!
Esa yegua de pronto un mal día
ya de vieja tras larga agonía
rodeada de todos murió.
Y mi padre tan lleno de pena
en su belfo dejó una azucena
y ya nunca un caballo montó.
le mostraba total caridad
pues la brida mimoso aflojaba
con cariño, ternura y piedad.
Por el monte veloz galopaba
con caricias de gran suavidad,
las espuelas jamás las llevaba.
¡Eran nobles los dos de verdad!
Esa yegua de pronto un mal día
ya de vieja tras larga agonía
rodeada de todos murió.
Y mi padre tan lleno de pena
en su belfo dejó una azucena
y ya nunca un caballo montó.