Lebowsky
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una balsa en medio del naufragio
una calma en la tormenta
la voz sabia de un viejo adagio
el oído fino y la mirada atenta.
Entre las dunas de tu desierto
hay arenas movedizas
hay que mirar donde pisas
hay que andar bien despierto.
Duermo con un ojo abierto y otro cerrado
sueño con la cautela de un abogado
vuelo con la trayectoria de un disparo errado
respiro con la profundidad de quien se sabe ahogado.
Ya sé que me has robado el corazón
aunque no seré yo quien grite: al ladrón
solo quiero decirle a la ladrona
pórtate bien y no me seas cabrona.
una calma en la tormenta
la voz sabia de un viejo adagio
el oído fino y la mirada atenta.
Entre las dunas de tu desierto
hay arenas movedizas
hay que mirar donde pisas
hay que andar bien despierto.
Duermo con un ojo abierto y otro cerrado
sueño con la cautela de un abogado
vuelo con la trayectoria de un disparo errado
respiro con la profundidad de quien se sabe ahogado.
Ya sé que me has robado el corazón
aunque no seré yo quien grite: al ladrón
solo quiero decirle a la ladrona
pórtate bien y no me seas cabrona.