Tu ausencia corre por mis venas,
viendo como tu presencia se esfuma,
llenando de melancolía,
este sentimiento permanente.
El sufrimiento se volvió mi compañero,
la soledad se volvió mi amante,
me siguen, a donde quiera que vaya
para cobijarme en la tristeza.
Tus ojos sobre mí, acechan mi espíritu.
Mi propia sombra me deja de lado.
Corro por la penumbra de la oscuridad,
Hacia la soledad de tu amor.
Me aferro a tu corazón de piedra,
donde prevalece el miedo,
y donde la ternura,
hecha trizas se encuentra.
No tengo escapatoria,
más que dejarte ir.
No existe otra salida,
más que dejar de amarte.
viendo como tu presencia se esfuma,
llenando de melancolía,
este sentimiento permanente.
El sufrimiento se volvió mi compañero,
la soledad se volvió mi amante,
me siguen, a donde quiera que vaya
para cobijarme en la tristeza.
Tus ojos sobre mí, acechan mi espíritu.
Mi propia sombra me deja de lado.
Corro por la penumbra de la oscuridad,
Hacia la soledad de tu amor.
Me aferro a tu corazón de piedra,
donde prevalece el miedo,
y donde la ternura,
hecha trizas se encuentra.
No tengo escapatoria,
más que dejarte ir.
No existe otra salida,
más que dejar de amarte.