• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Las casas blancas

Y se puede lograr. Es cuestión como de irse para adentro no más. La montaña si está, es buena para mirarse uno desde allí de donde no es su hábitat. ¿Quiénes somos comparados con una montaña? Menos que hormiguitas. Gracias querida Lou.
 
[FONT=&quot]Muy buen poema con una estructura al borde del simbolismo, un excelente despliegue del argumento y una emoción que se siente con fuerza.
[FONT=&quot]Un poema de alto vuelo sin duda en los límites de un amor.
[FONT=&quot]Me gustó mucho esta excelente obra.
[FONT=&quot]Un abrazo grande poetisa.
 
Es que no sé ser de otra manera, Norberto. Frontal no más, total ya me conoce. Me encantaría usar otras palabras, más líricas pero es lo que hay y con todito el sentimiento. Muchas gracias por leerme, amigo. Besos.
 
Trabajo y tiempo cuesta llegar a la serenidad en un sentimiento pero cuando no queda otra forma, hay que ver que resulta. Gracias Miguel por pasar siempre y leer lo que escribo. Te dejo un abrazo.
 
Ricardo, muchísimas gracias por tus palabras y por haber elegido ese verso que hace consecuencia con lo que soy y en todo, la verdades es que soy de una manera no más. Bien jodida peo si alguien me quiere así y yo quiero, toda avanza sobre ruedas. Un abrazo. Me alegro que hayas pasado por aquí. Saludos.
 
Mi cariño, Vidal. Muchísimas gracias por tus palabras que me hacen tan bien. Estoy muy cansada pero siento aire fresco al leer tus comentarios para mí, mi querido amigo. Te abrazo, Vidal.
 
LAS CASAS BLANCAS


Hola compañero.
Soy la misma que te llama siempre.
La que en esta tarde de efluvios y caderas al viento,
desnuda el alma para hablarte otra vez.


Subí la montaña más alta
y desde allí pude ver todo pequeñito.
Me visualicé para saber cómo soy cuando camino las calles.
Hoy vengo con las manos llenas y armada hasta las uñas.
Los dientes bien cepillados para discutir con la palabra,
que tú no eres un juego para mí, antes, ahora ni jamás.
No pienso en pasado, tampoco estoy triste.
Traigo alegría desbordante para depositarla bajo tu nombre.
Renuncia el espacio en donde habitó la angustia.


Mira,
soy la de ayer.
La mujer que miraste, tu Barbie mapuche, decías.
Tal vez, hoy no haya Barbie y los pasos sean más lentos.
Se han enganchado las horas en mis zapatos de ayer.


Soy tu compañera,
dijiste en aquel poema que guardo a buen recaudo.
El que hiciste a mi lado en momentos de yuxtapuestos sentimientos.
Tus fusiles para mí no son tardíos ni estoy a destiempo
porque aquí me encuentro hoy
y me alumbra el mismo sol de tu centro,
del más septentrional y que supo de la ventura de conocerte.


No trepido en argucias para reencontrarte.
No me quedo en bajezas y quizá, más de alguien piense que lo hago.
Me resbala todo lo que no sea mi propio convencimiento.
Sigues siendo el hombre que más he querido
y quiero compartir contigo las cosas que juntos podamos construir.
Con remedos de tu vida y la mía, con las instancias que la conforman.


No malgastes lo que queda en busca de quien te quiera.
Conmigo no tienes que hacerlo porque sabes en donde estoy
y yo te cuento que subí a la montaña más alta
por si te veía en algún lado de nuestro empedrado.


Nuestro empedrado,
en donde las casas blancas adentran en el cielo.



Margarita​
25/03/2014


Todos los derechos Reservados
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio
©
Inscripción: 204.688


Que belleza amiga..muy bello tu poema..tan profundo
 
qué original como siempre expresándote en tu amplio vocabulario, besos
LAS CASAS BLANCAS


Hola compañero.
Soy la misma que te llama siempre.
La que en esta tarde de efluvios y caderas al viento,
desnuda el alma para hablarte otra vez.


Subí la montaña más alta
y desde allí pude ver todo pequeñito.
Me visualicé para saber cómo soy cuando camino las calles.
Hoy vengo con las manos llenas y armada hasta las uñas.
Los dientes bien cepillados para discutir con la palabra,
que tú no eres un juego para mí, antes, ahora ni jamás.
No pienso en pasado, tampoco estoy triste.
Traigo alegría desbordante para depositarla bajo tu nombre.
Renuncia el espacio en donde habitó la angustia.


Mira,
soy la de ayer.
La mujer que miraste, tu Barbie mapuche, decías.
Tal vez, hoy no haya Barbie y los pasos sean más lentos.
Se han enganchado las horas en mis zapatos de ayer.


Soy tu compañera,
dijiste en aquel poema que guardo a buen recaudo.
El que hiciste a mi lado en momentos de yuxtapuestos sentimientos.
Tus fusiles para mí no son tardíos ni estoy a destiempo
porque aquí me encuentro hoy
y me alumbra el mismo sol de tu centro,
del más septentrional y que supo de la ventura de conocerte.


No trepido en argucias para reencontrarte.
No me quedo en bajezas y quizá, más de alguien piense que lo hago.
Me resbala todo lo que no sea mi propio convencimiento.
Sigues siendo el hombre que más he querido
y quiero compartir contigo las cosas que juntos podamos construir.
Con remedos de tu vida y la mía, con las instancias que la conforman.


No malgastes lo que queda en busca de quien te quiera.
Conmigo no tienes que hacerlo porque sabes en donde estoy
y yo te cuento que subí a la montaña más alta
por si te veía en algún lado de nuestro empedrado.


Nuestro empedrado,
en donde las casas blancas adentran en el cielo.



Margarita​
25/03/2014


Todos los derechos Reservados
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio
©
Inscripción: 204.688
 
Qué te puedo decir...cuando expresas sentimientos tan bellamente...tan profundamente como pocos pueden llegar a hacerlo... híjole...es un monumento éste poema tuyo... para leerlo y releerlo... ahh... qué bonito es lo bonito...de verdad que sí... un gusto inmenso el leerte... odio a esta cosa qu no me deja darte reputación a placer, ojalá hubieran 6, o mil estrellas para celebrar cuando uno encuentra estas hermosas joyas...besos!!!
 
Juro que reconocería tu poesía entre un millón... ¡Que extraordinaria obra, Margarita!
Debes ser una mujer emocionante; tan emocionante y cautivadora, tal cual es tu poesía.
Aplausos y besos, mi amiga.
 
Bueno... sí jajaja. Gracias. ¡Qué narcizista, Dios mío! :::wub:::
Luis. Hombre, yo valoro mucho tu Poesía y créetela. Te quiero mucho, amigo.
Muchas gracias. Un abrazo grande, bien grande.

 
Te leo siempre que puedo y no siempre me da el tiempo para comentarte. Sé que vos me entendés. En este caso, en este paisaje de casitas blancas y de confesiones de todos los colores del amor, de todos los tiempos... vengo a contarte cuánto me ha conmovido tu poema. Es precioso, diáfano, profundo... ¡madurooo!

Te mando un abrazo sostenido de estrellas, de afecto, de buenos deseos y de admiración.
 
Ciela, claro que te entiendo. Me está sucediendo también. Muchas gracias. No imaginas cuanto valoro tu lectura y apreciación del contenido en tu comentario. Respeto tu tiempo y no tienes que preocuparte. Sé que estás y eso es lo importante. Te abraza. Elisalle.
 
Una preciosidad de letras que salen del corazón y a las que no sobra ni falta nada.
Mi reconocimiento a tu bella manera de escribir, a tu categoría e integridad, una exquisita manera de mencionar el amor sin menoscabo de tu muy respetable posición y calidad.
Mi reconocimiento sincero también, a ese sello exquisito de comunicación de los sentimientos que nos transportan y hacen vibrar.
Estrellas y mi saludo con afecto
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba