Las cuatro estaciones

Almudena

Poeta que considera el portal su segunda casa
Me gustaría mostrarte el renacer de la Primavera.
Los delicados jazmines trepando juguetones
por los entramados de las ventanas
colmando de fragancias amadas noches silentes.

Quisiera contarte que el Verano nos sorprendió
venciendo olas en ígneos atardeceres
paladeando la sal de mi piel en tu boca,
hipnotizados crepúsculos tras la estela del ocaso.

Nos dormiríamos viendo el caer de las hojas
en su danza de ocres tiñendo de rojo nuestras pupilas
extasiadas, saciadas
sin encontrar la frontera entre tus manos y mis deseos.

Como en aquellas perezosas tardes
cuando trémulas caricias enlazaban confidencias.
Quizás albergaba demasiada dicha,
tus besos me cobijaban y consolaban...
presentía tal vez.

Eras mi sustento
la vida recreada en mis ojos,
tus bellos labios.

Paradójico devenir de las estaciones
cuando tras éstos cristales me responde el sordo Invierno.

Eternas nieves encanecen de ausencia mis amaneceres.
Arrugas de escarcha surcan mi córnea
desde que te llamo y no respondes.

Y solo los cipreses acompañan al viento
que me susurra dulcemente tu nombre.





 
Última edición:
Jo, que poema más bonito !!!! Esas estaciones del amor que son bellas vividas y compartidas, pero si falta el amor, sobre todo en el invierno, puede ser realmente frío, tendremos que avivar nuestro fuego, o buscar un fuego que caliente, solo los recuerdos no es suficiente. Un placer Almudena, universos y un abrazo
 
Me gustaría mostrarte el renacer de la Primavera.
Los delicados jazmines trepando juguetones
por los entramados de las ventanas
colmando de fragancias amadas noches silentes.

Quisiera contarte que el Verano nos sorprendió
venciendo olas en ígneos atardeceres
paladeando la sal de mi piel en tu boca,
hipnotizados crepúsculos tras la estela del ocaso.

Nos dormiríamos viendo caer las hojas
en su danza de ocres tiñendo de rojo nuestras pupilas
extasiadas, saciadas
sin encontrar la frontera entre tus manos y mis deseos.

Como en aquellas perezosas tardes
cuando trémulas caricias enlazaban confidencias.
Quizás albergaba demasiada dicha,
tus besos me cobijaban y consolaban...
presentía tal vez.

Eras mi sustento
la vida recreada en mis ojos,
tus bellos labios.

Paradójico devenir de las estaciones
cuando tras éstos cristales me responde el sordo Invierno.

Eternas nieves encanecen de ausencia mis amaneceres.
Arrugas de escarcha surcan mi córnea
desde que te llamo y no respondes.

Y solo los cipreses acompañan al viento
que me susurra dulcemente tu nombre.






Fantásticas estaciones de amor, aunque algunas de ellas sientes la melancolía por la ausencia de ese querer, un año de altibajos, pero con un amor que se mantiene en el corazón, ha sido un placer leerlo amiga, muy bonito, besos en la distancia.
 
Almudena, muy bello el poema que nos dejas.
Dibujas muy bien el devenir de la vida vivida tras el amor; nos dejas bellas imágenes haciéndonos sentir, tocar y hasta oler tus palabras...
Bien recorrido el poema a lo largo del año, de sus estaciones. Se sienten tus versos al leerlos...
Cálido y romántico poema, que nace en primavera y muere en ese invierno... En esa muerte dibujada en los cipreses que lo acompañan.
Me encantó, Almudena.
Besos y abrazos para ti; y estrellas para tus letras.
Saludos amiga.
 
Esplendido poema, las primeras cuatro estrofas me hicieron soñar... y ese toque de melancolía aumenta mas todavía la profundidad de lo evocado. Amiga querida, esa imagen de tu piel haciendo olas en el verano y dejando la sal en la arena de sus manos, de una belleza extraordinaria. Y los jazmines, casi siento el perfume. Felicitaciones y reputación merecida. Un abrazo.
 
Jo, que poema más bonito !!!! Esas estaciones del amor que son bellas vividas y compartidas, pero si falta el amor, sobre todo en el invierno, puede ser realmente frío, tendremos que avivar nuestro fuego, o buscar un fuego que caliente, solo los recuerdos no es suficiente. Un placer Almudena, universos y un abrazo
Muchas gracias por tu presencia que valoro en gran manera. Un abrazo amigo.
 
Cuatro estaciones que marcan justo el sentimiento vivido, desde el amor hasta la melancolía, excelente trabajo amiga poetisa.
 
Almudena, muy bello el poema que nos dejas.
Dibujas muy bien el devenir de la vida vivida tras el amor; nos dejas bellas imágenes haciéndonos sentir, tocar y hasta oler tus palabras...
Bien recorrido el poema a lo largo del año, de sus estaciones. Se sienten tus versos al leerlos...
Cálido y romántico poema, que nace en primavera y muere en ese invierno... En esa muerte dibujada en los cipreses que lo acompañan.
Me encantó, Almudena.
Besos y abrazos para ti; y estrellas para tus letras.
Saludos amiga.
Elias amigo, tus comentarios son alimento para el ánimo. Muchas gracias por leer y pensar. Feliz semana.
 
Esplendido poema, las primeras cuatro estrofas me hicieron soñar... y ese toque de melancolía aumenta mas todavía la profundidad de lo evocado. Amiga querida, esa imagen de tu piel haciendo olas en el verano y dejando la sal en la arena de sus manos, de una belleza extraordinaria. Y los jazmines, casi siento el perfume. Felicitaciones y reputación merecida. Un abrazo.
Eres un cielo. Gracias por tu precioso comentario. Feliz semana amigo.
 
Y solo los cipreses acompañan al viento
que me susurra dulcemente tu nombr, letras llenas de triste soledad, bueno las estaciones muy presentes, fue´un honor leerte, besos!!!
 
Me gustaría mostrarte el renacer de la Primavera.
Los delicados jazmines trepando juguetones
por los entramados de las ventanas
colmando de fragancias amadas noches silentes.

Quisiera contarte que el Verano nos sorprendió
venciendo olas en ígneos atardeceres
paladeando la sal de mi piel en tu boca,
hipnotizados crepúsculos tras la estela del ocaso.

Nos dormiríamos viendo el caer de las hojas
en su danza de ocres tiñendo de rojo nuestras pupilas
extasiadas, saciadas
sin encontrar la frontera entre tus manos y mis deseos.

Como en aquellas perezosas tardes
cuando trémulas caricias enlazaban confidencias.
Quizás albergaba demasiada dicha,
tus besos me cobijaban y consolaban...
presentía tal vez.

Eras mi sustento
la vida recreada en mis ojos,
tus bellos labios.

Paradójico devenir de las estaciones
cuando tras éstos cristales me responde el sordo Invierno.

Eternas nieves encanecen de ausencia mis amaneceres.
Arrugas de escarcha surcan mi córnea
desde que te llamo y no respondes.

Y solo los cipreses acompañan al viento
que me susurra dulcemente tu nombre.








Almudena
danza el tiempo con la belleza de sus estaciones por tus versos enamorados y con un halo de invierno que roza las nostalgias cierras esta hermosa poesía.
Mis estrellas y un abrazo.
Ana
 
Almudena
danza el tiempo con la belleza de sus estaciones por tus versos enamorados y con un halo de invierno que roza las nostalgias cierras esta hermosa poesía.
Mis estrellas y un abrazo.
Ana

Estaciones que todos vivimos de una forma u otra. Muchas gracias Ana, que disfrutes de una buena semana en tu hermosa tierra. Un abrazo.
 
Una belleza de poesía. Melancólicos y excelentes tus versos Almudena. Mis felicitaciones poetisa. Un abrazo.
 
Me gustaría mostrarte el renacer de la Primavera.
Los delicados jazmines trepando juguetones
por los entramados de las ventanas
colmando de fragancias amadas noches silentes.

Quisiera contarte que el Verano nos sorprendió
venciendo olas en ígneos atardeceres
paladeando la sal de mi piel en tu boca,
hipnotizados crepúsculos tras la estela del ocaso.

Nos dormiríamos viendo el caer de las hojas
en su danza de ocres tiñendo de rojo nuestras pupilas
extasiadas, saciadas
sin encontrar la frontera entre tus manos y mis deseos.

Como en aquellas perezosas tardes
cuando trémulas caricias enlazaban confidencias.
Quizás albergaba demasiada dicha,
tus besos me cobijaban y consolaban...
presentía tal vez.

Eras mi sustento
la vida recreada en mis ojos,
tus bellos labios.

Paradójico devenir de las estaciones
cuando tras éstos cristales me responde el sordo Invierno.

Eternas nieves encanecen de ausencia mis amaneceres.
Arrugas de escarcha surcan mi córnea
desde que te llamo y no respondes.

Y solo los cipreses acompañan al viento
que me susurra dulcemente tu nombre.







Bonito poema en el que se reflejan esas estaciones llenas de sentimientos desde principio a fin Almudena.
Mucha sensibilidad y lleno de sentimientos que llegan al corazón de quien lo lea.
Ha sido muy agradable pasar a dejar mi comentario en tu versar.
Todas las estrellas para tu buena inspiración y reputación merecida.
Un beso y un abrazo . Tere.
 
Y solo los cipreses acompañan al viento
que me susurra dulcemente tu nombre.

esta parte es la que me gusta, me deja con muy buen sabor de boca, de verdad que buen texto, como los poetas de antaño, se vieste este poema con palabras muy construidas, con pensamientos bien forjados, y expresiones un poco olvidadas, lo cotidiano pasa a ser un segundo plano, se resguarda en el una calidez inigualable, como quien lo escribe asi se lee, un sentimiento muy profundo. un saludo amigo o amiga...
 
Me gustaría mostrarte el renacer de la Primavera.
Los delicados jazmines trepando juguetones
por los entramados de las ventanas
colmando de fragancias amadas noches silentes.

Quisiera contarte que el Verano nos sorprendió
venciendo olas en ígneos atardeceres
paladeando la sal de mi piel en tu boca,
hipnotizados crepúsculos tras la estela del ocaso.

Nos dormiríamos viendo el caer de las hojas
en su danza de ocres tiñendo de rojo nuestras pupilas
extasiadas, saciadas
sin encontrar la frontera entre tus manos y mis deseos.

Como en aquellas perezosas tardes
cuando trémulas caricias enlazaban confidencias.
Quizás albergaba demasiada dicha,
tus besos me cobijaban y consolaban...
presentía tal vez.

Eras mi sustento
la vida recreada en mis ojos,
tus bellos labios.

Paradójico devenir de las estaciones
cuando tras éstos cristales me responde el sordo Invierno.

Eternas nieves encanecen de ausencia mis amaneceres.
Arrugas de escarcha surcan mi córnea
desde que te llamo y no respondes.

Y solo los cipreses acompañan al viento
que me susurra dulcemente tu nombre.








¡¡Bello y nostálgico poema Almudena!! Versos de amor que danzan con las estaciones auunque el "sordo Invierno." hace que la ausencia repose junto a los cipreses.
Un placer leerte Poetisa
Un abrazo y Buen Día
 
Y solo los cipreses acompañan al viento
que me susurra dulcemente tu nombre.

esta parte es la que me gusta, me deja con muy buen sabor de boca, de verdad que buen texto, como los poetas de antaño, se vieste este poema con palabras muy construidas, con pensamientos bien forjados, y expresiones un poco olvidadas, lo cotidiano pasa a ser un segundo plano, se resguarda en el una calidez inigualable, como quien lo escribe asi se lee, un sentimiento muy profundo. un saludo amigo o amiga...

Muchas gracias por tu tiempo y consideración a mi poema. Un abrazo.
 
¡¡Bello y nostálgico poema Almudena!! Versos de amor que danzan con las estaciones auunque el "sordo Invierno." hace que la ausencia repose junto a los cipreses.
Un placer leerte Poetisa
Un abrazo y Buen Día
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Muchas gracias siempre a ti por dar con la idea. Ya sabes, los cipreses acompañan a los que ya no hablan. De nuevo gracias y un fuerte abrazo.
 
Me gustaría mostrarte el renacer de la Primavera.
Los delicados jazmines trepando juguetones
por los entramados de las ventanas
colmando de fragancias amadas noches silentes.

Quisiera contarte que el Verano nos sorprendió
venciendo olas en ígneos atardeceres
paladeando la sal de mi piel en tu boca,
hipnotizados crepúsculos tras la estela del ocaso.

Nos dormiríamos viendo el caer de las hojas
en su danza de ocres tiñendo de rojo nuestras pupilas
extasiadas, saciadas
sin encontrar la frontera entre tus manos y mis deseos.

Como en aquellas perezosas tardes
cuando trémulas caricias enlazaban confidencias.
Quizás albergaba demasiada dicha,
tus besos me cobijaban y consolaban...
presentía tal vez.

Eras mi sustento
la vida recreada en mis ojos,
tus bellos labios.

Paradójico devenir de las estaciones
cuando tras éstos cristales me responde el sordo Invierno.

Eternas nieves encanecen de ausencia mis amaneceres.
Arrugas de escarcha surcan mi córnea
desde que te llamo y no respondes.

Y solo los cipreses acompañan al viento
que me susurra dulcemente tu nombre.





Estaciones de amor pra vivir y compartir naturaleza
con calor y sensaciones que se abran en ese paso conver-
gido de interminables sentimientos.
el poema esta lleno de bellas proyecciones que lo hacen
sugerente, amable y cadencioso.
 

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