MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo de lejos las veo
al lado del arroyo,
recostadas en el terraplén,
chapoteando a sus anchas
en el barro brilloso.
Yo no sé nada
sobre los barros
ricos en minerales,
pero ahí se revuelcan
las augustas señoras
para humectar sus pieles
y combatir los años.
Yo sólo conozco
el barro de los pozos
que saco con la pala
ocho horas por día,
el barro de los pisos
del rancho de los peones,
en donde se amontonan
los botijas descalzos
con barro en las rodillas.
O el barro de las manos
deformadas de callos,
que saca los sudores
de la frente reseca,
cuartiada por los soles
de andar a la intemperie
alambrando los campos...
al lado del arroyo,
recostadas en el terraplén,
chapoteando a sus anchas
en el barro brilloso.
Yo no sé nada
sobre los barros
ricos en minerales,
pero ahí se revuelcan
las augustas señoras
para humectar sus pieles
y combatir los años.
Yo sólo conozco
el barro de los pozos
que saco con la pala
ocho horas por día,
el barro de los pisos
del rancho de los peones,
en donde se amontonan
los botijas descalzos
con barro en las rodillas.
O el barro de las manos
deformadas de callos,
que saca los sudores
de la frente reseca,
cuartiada por los soles
de andar a la intemperie
alambrando los campos...